viernes, 1 de marzo de 2013

Pulsiones.

Rorschach me describía con todo lujo de detalles
aquella vez que te llamó puta
y tú te tumbaste, te abriste
y sufriste sus abusos
como si fuera una recompensa a tu fidelidad
de mártir masoquista
o furcia enajenada.

Pero aunque sabía que todo era mentira
no me detuve
y estrellé con fuerza mi cabeza contra el espejo
pedacitos de cristal cayeron
rojos de vida
sobre la mesa del crupier
                                     [volví a perder todo lo que jugaba, pero era un buen comienzo]

Aplasté los destellos con mis pies descalzos
y me tumbé en el jergón
la persiana seguía herida de muerte
el espectáculo de mi barrio fluía delante
putas y gilipollas amancebados
construyendo la siguiente generación de analfabetos funcionales
                                                                                                              [todo en orden]
no me solía importar nada
mientras quedara algo de vino
pero esta noche era distinta
sentía esa horrible intensidad entre trago y párrafo

reconozco que me masturbé pensando en ti
y después de correrme, al rato, volví a empezar
rápido y duro
como me gustaba follarte
cuando terminé
sentí un dolor entrañable
como una tristeza pintada de pared
donde poder golpearme sin riesgo de fuga.

Conseguí conciliar el sueño, pero solo dormí dos horas
a eso de la cuatro me desperté
había vuelto a soñar con ella
paseando juntos en sitios donde nunca había estado ninguno
esta vez se había detenido
y me había pedido
con sus hermosos ojos azules
que le concediera el próximo baile.

Recordé el funeral
estábamos todos
sus padres
su hermano mayor
todos sus compañeros de instituto
nadie sabía nada
todos nos mirábamos desconcertados
ni siquiera llovía
cuando dejamos caer el ataúd
era un soleado día de invierno
irreal e improcedente.

Recuerdo su palidez melodramática
esa forma que tenía de recogerse el pelo
y mirar de soslayo.

Hicimos dos veces el amor
yo era el único de los dos
que temblaba
ella siempre estaba segura de las cosas
por eso
quizás
se fue la primera.


Brackish by Kittie on Grooveshark

martes, 26 de febrero de 2013

Una solución.

Era la una de la madrugada
acababa de llegar del trabajo
más mutilado que de costumbre
servía con saña la primera copa de vino
pensando en quitar el cartón que cubría la ventana rota
y poner mi cabeza ahí
entre los fragmentos afilados de cristal
cuando llamó Ella.

Debería de haber hecho algo inteligente
como colgar
hacía casi un mes que no tenía noticias suyas
pero en vez de eso cogí el teléfono
su tono de voz afectuoso me envolvió de nuevo
siempre usando las palabras adecuadas
para conseguir sus propósitos
todo se resumía en disculpas sempiternas
una botella de vodka
y ganas de sentirme dentro

Le dije que no había problema, que viniera cuanto antes
colgamos.
estaba jodido
era un puto dependiente
tomé otro trago de vino
¿cómo podía ser tan maravillosa
y a la vez tan puta y mentirosa?
pregunta retórica
Mujeres
ya se sabe.

Cuando llegó
mi botella ya estaba vacía
caminaba a trompicones
el pelo despeinado, la blusa descompuesta
despidiendo ese hedor a sexo rancio
y carmín de letrina

La empujé contra la pared
y la abofeteé con saña
ella gritó
agarré el cuchillo
y lo acerqué a su garganta…

Pero no podía
me bajé los pantalones
me cogí los cojones con una mano
y corté…
la habitación se tiñó de rojo
dos pequeñas nueces sanguinolentas en mis manos
las dejé caer a través de la ventana astillada
al corazón de la noche
dos gatos se pelearon ahí abajo

Ella gritaba:
¡Qué has hecho, tenemos que ir a un medico, estas loco!

Pero su voz ya no importaba demasiado
nada de ella importaba ya para mí
ni sus mentiras
ni su boca
ni su coño
ni su alma gastada.

Cogí la botella de vodka
me tumbé en el suelo
apretando la toalla contra mi entrepierna
y eché un buen trago
tenía un sabor extraño
una mezcla de trébol desahuciado
arañas de metal
y libertad.

Lorca estaría de acuerdo: era un final feliz.

Heirate mich by Rammstein on Grooveshark

lunes, 25 de febrero de 2013

El ciclán de la poesía se oxida en un dédalo de muñecas de trapo.

El fantasma de ojos verdes exige un paraguas para salir a la calle, solo tengo uno roto, me araña y yo le beso; desestima, y con aire ofendido se mete en mi armario y se tumba a dormir encima de mi ropa.

Tienes grapas de primavera en el corazón, te acercas, me das un beso con sabor a revolver usado y me juras que el amor es un artículo de lujo; pero a pesar de eso no puedo quererte del mismo modo que quiero lo que no tengo. Mi musa se queja de la frase, pero la culpa es de ella por llevar demasiada ropa.

Es mejor dejar algunos obvios errores en los poemas de amor
como esos para siempre que endulzan con su inconstancia retorcida
y que nunca
llegan puntuales
al funeral.

La inercia de la ciudad nos está matando, nudos y bolsillos vacíos apuntando a una nada que no sabemos compartir, tenemos que adelantarnos al infierno escogido. Hemos comprado medio gramo de esperanza, pero está caducada, y ahora, mientras las guitarras deshacen la realidad como flecos quemados de neurosis, solo pienso en follarte. 

Marcas en las muñecas. Mordiscos a ras de hueso. Animales eclosionando. Abjurando límites. Lacerando.

Te prometo dominar juntos el viento
pero sólo
me corro
lentamente
en tu cara.

Y lanzas un vaso contra el suelo
y no se rompe
y sales con tu vestido color puta
y me quedo toda la noche recogiendo mis pedazos
y llamo al manicomio
y me dicen que esta lleno, que aguante sin provocar daños un par de años más
y no es que quiera competir con nadie en asuntos de tristeza, pero sigue sucediendo una
y otra,
y otra,
y otra,
y otra vez…

Como la risa de esa mosca de fruta…
cogiendo la pistola
volándose la cabeza
¡Oh, ¿por qué lo hiciste?¡
seguro que tenías una bella familia de moscones
que zumbaban con alegría
a tu alrededor.

Hardly Wait by Juliette Lewis on Grooveshark

domingo, 24 de febrero de 2013

Nostalgia.

Estaba hablando con la Nuria de ojos verdes
y recordé uno de esos locales donde hace más de diez años
salía de fiesta por las noches
los Bajos de Arguelles, el Saxo Music Bar
esos minis de calimocho
con un chorro de tequila, vodka y licor de mora
que no he vuelto a probar en ningún sitio
lleno de posters de Jim Morrison
Héroes del silencio
Queen, Extremoduro
la misma música de calidad a cualquiera hora que fueras
y esa zona, casi reservado, donde te sentabas
con la pared llena de frases o dedicatorias
siempre pidiendo “En blanco y negro”
siempre metiendo mano
y algo más
a alguna chica despistada.

De esa zona recuerdo más garitos
el Akelarre, con su poster de Raistlin Majere
donde siempre estaban los mismos
aquel otro local de chupitos
todos tenían el nombre de algún grupo español
era fantástico:
“¡Ponme dos suaves, un extremoduro, y dos barricada!”

Los quitaron
denuncias de los vecinos
demasiado “ruido”
escandalo
demasiada gente cultivando su buen gusto musical
y pasándolo bien.

Luego tuve una época gótica
íbamos al 666, aunque cerrase demasiado pronto
me gustaban sus reservados, sus sillones rojos, las velas en las mesas
su pista de baile rodeada de columnas
ahí fue donde escuché por primera vez a Wumpscut.

Luego íbamos a veces al Dark Hole
aunque fuera demasiado elitista
o a la Rosa Negra, en la Plaza del Carmen
a pesar de sus baños infectos
su pista era especial
la gente danzaba imbuidos en un ballet particular.

Pero el que más nos gustaba era el Heaven
dos pistas de baile
en la primera con la música habitual de la época
HIM, Rammstein, Depeche Mode, The Cure
Sisters Of Mercy, Suicide Commando, etcetera
(incluso una vez hicieron un especial HDS)

En la de abajo sucedían cosas más extrañas
el DJ sabía hacer su trabajo
nos mecíamos, haciendo el loco, sin camisa
demasiado borrachos para buscar el sentido
para recordar el nombre de los grupos
que luego entre semana intentábamos encontrar sin éxito
en el extinto Madrid Rock.

A eso de las cinco y media de la mañana
nos dirigíamos al Phobia
último local para terminar la noche
su larga barra, el pequeño reservado al lado del DJ
su pequeña pista
ahí disfrutábamos de las últimas copas
los últimos instantes
con la mejor banda sonora
fue allí donde escuché esa excelente versión de House Of The Rising Sun
de Evereve.

Ahora están casi todos cerrados, desaparecidos, olvidados
quizás por eso prefiero mi copa de vino
mi casa
mi música
pero es imposible olvidar ciertos momentos
esos escenarios perfectos para el inicio de algunas relaciones
y a veces para su final
todas esas nínfulas góticas bailando lánguidamente a mi alrededor
las conversaciones con desconocidos de madrugada
interesantes, únicas
o con tus amigos, cuando exultantes
por las drogas o el alcohol
pensabas que todo sería para siempre.

Todas esas noches viviendo algo diferente
cuando nos creíamos invencibles
y solo queríamos gritar.

Kiss by London After Midnight on Grooveshark