martes, 2 de septiembre de 2014

Pensamientos (I)


Hay ciertas madrugadas
De desproporcionada soledad
En las que el viento de incertidumbre
Nos posee y nos intenta tumbar
Y la única forma de sobrevivir
Es con la poesía honesta
La que tiene vocación de vértigo
Vómito
Precipicio
Fiebre
Laberinto
La poesía que es Aullido y Cicatriz
La poesía con forma de cigarro apagándose en tu piel
La poesía con nombre de cuchilla de afeitar
La poesía que no busca perfección ni corrige el disparo de bala

Por eso bebo como si fuera una mujer embarazada
Buscando el aborto
Un aborto de tristeza
De accidente irreversible
De templo dedicado solo a ti
A tu cuerpo de Diosa sin bragas

A ti
Que solo necesitas
Victorias
O despedidas

Y así sucede:
Entro en ti con violencia
Pero tú giras tu Belleza hacia mi boca
Y me transformas en pared enamorada

Derríbame.

****

Hay personas que son un cáncer para los demás. Gente muerta por dentro. Que no tiene vocación, energía, ganas de vivir, que siempre responden a todo con un “me da igual” tácito resumen de su tremenda desidia ante la vida. Personas que no se hacen preguntas, solo bajan un poco más la persiana y siguen durmiendo. Trozos de carne que parecen respirar por compromiso, que miran los calendarios con cansancio, como si el tiempo fuera demasiado lento para ellos. Ruinas de polvo que no son capaces de implicarse con nada. Existencias peligrosas porque se burlan de la importancia de aprovechar el segundo siguiente, de luchar contra el reloj y su mortalidad. Y lo hacen porque ya están muertos y quieren que todo a su alrededor tenga la misma tonalidad gris que les resulta tan familiar.

Huid de ellos.