martes, 16 de enero de 2018

Reseña de Mother! - Darren Aronofsky

La señorita Tamara llevaba ya unos meses insistiéndome en que viera está película, y hoy, por fin, he tenido el dudoso placer de su visionado. Se me ha hecho larga, y por momentos he desconectado bastante de ella. Es impecable en el apartado artístico, con un virtuosismo visual impresionante, y un recital interpretativo por parte de los actores, destacando a Jennifer Lawrence, que sobrelleva el carácter angustioso de la película con la cámara situándose constantemente cerca de su cara. El problema es el guion. El espectador sufre varias fases: creer que se trata de un thriller de terror, pensar que se trata de un film surrealista en el que todo puede ocurrir, quizás fruto de la psicosis de la protagonista, hasta finalmente bajar los brazos y rendirse a lo que parece una alegoría. Pero esa alegoría, ese relato lleno de símbolos, resulta ser bastante simple y no consigue sostener por si sola la película.

¿Cuál es la simbología? Pues aquí vienen SPOILERS: yo creo que se trata de la relación de Dios Creador con la Madre Naturaleza (en minúscula para plasmar el ofensivo patriarcado religioso y el maltrato a la naturaleza), ella arregla su hogar para que el Demiurgo (Bardem) pueda llevar a cabo su creación. Siguiendo este discurso la película va desplegándose como una sucesión de pasajes bíblicos tan literales como evidentes; La creación. La irrupción de Adán (Ed Harris) en el paraíso y Eva (Michelle Pfeiffer), surgida de su costilla (la llaga que Bardem oculta a su esposa mientras ayuda a su invitado a vomitar en el baño). Su expulsión del jardín del Edén. Caín y Abel derramando la primera sangre y abriendo las puertas del infierno (el sótano, caldera incluida). La reacción hostil de la naturaleza ante el intrusismo del hombre (en una doble lectura, los desastres ecológicos causados por la acción humana, y el diluvio universal), el primer texto sagrado y la aparición de los profetas y las religiones organizadas, que llevan a la guerra, el hambre, la peste y la muerte, sólo aplacadas por el sacrificio del hijo de Dios, la comunión. Pero la humanidad no aprende, toma demasiado, y al final la naturaleza se rebelará y acabará destruyéndonos. Pero el Demiurgo es eterno, y todo vuelve a empezar.

Quizás otro visionado podría dar otra vuelta de tuerca a todo esto y ser una alegoría de la creación artística, de qué sucede cuando el ego del creador queda intoxicado por la adoración de su público, cómo ofrece su obra para que quede descuartizada. La fagocitación que el artista ejerce sobre su musa y la relación entre la creación y la destrucción, entre creatividad y caos. Y ya, si te crees muy listo y te apetece naufragar más, tenemos la lectura ecológica, la Casa como nuestro planeta, y los seres humanos destruyendo todo como alimañas. Todo el pack, como en el final de Lost.

Mother! creo que será de esas películas que sufres durante su visionado, pero luego disfrutas analizándola posteriormente. Sin embargo alguien tendría que decir a nuestro querido Darren Aronofsky que el cine no es una herramienta onanista para disfrute únicamente de sus creadores, pretendidamente intelectuales. Para que una obra tenga valor, y no se quede en simple arte conceptual, la alegoría debe ir unida a una narración, a unos personajes con motivaciones, a un “algo” que permita que todo encaje en la historia. No simplemente masturbarte con la cámara siguiendo a Jennifer Lawrence como si esto fuera La Bruja De Blair 3. En cualquier caso, y dado el nivel del cine actual, le damos un seis por el intento, y porque Jennifer Lawrence está sencillamente espectacular. Tened cuidado ahí afuera.

lunes, 15 de enero de 2018

Así habló Zaratustra. Friedrich Nietzsche

“…DE LAS MOSCAS DE LA PLAZA PÚBLICA… ¡Refúgiate en tu soledad, amigo mío! Te veo aturdido por el ruido de los grandes hombres y acribillado por los aguijones de los mediocres. En tu compañía sabrán callarse con dignidad la selva y las rocas. Aseméjate de nuevo al árbol que amas, al árbol de frondoso ramaje; suspendido sobre el mar, él te escucha silencioso. La plaza pública comienza donde termina la soledad. Y donde comienza la plaza pública comienza también el ruido de los grandes histriones y el zumbido de las moscas venenosas. Nada valen las mejores cosas del mundo sin alguien que las represente. Grandes hombres llama el pueblo a estos representantes. Comprende mal el pueblo lo que es grande, es decir, lo que crea. Pero tiene un sentido para todos los representantes, para todos los histriones de las grandes cosas.

Alrededor de los histriones giran el pueblo y la gloria; así "va el mundo". El histrión tiene ingenio, pero poca conciencia del ingenio. Cree siempre en lo que le hace obtener los mejores efectos, en lo que mueve a las gentes a creer en él. Mañana tendrá una nueva fe y pasado mañana otra fe todavía más nueva. Tiene, como el pueblo, ágil el espíritu y pronto el cambio. Trastocar: esto es lo que él llama demostrar. Volver loco: a esto le llama convencer. Y para él la sangre es el mejor de todos los argumentos. Califica de mentira y de nada a la verdad que no penetra sino en los oídos delicados. ¡ En verdad, sólo cree en los dioses que meten mucho ruido en el mundo! ¡ La plaza pública está llena de bufones alborotadores, y el pueblo se vanagloria de sus grandes hombres ! Para él son los dueños del momento. Pero el momento les apremia; por eso ellos te apremian a su vez. Exigen de ti un sí o un no. ¡Desgraciado de ti si quieres colocar tu asiento entre un para y un contra! No te sientas celoso de los espíritus impacientes o absolutos, ¡oh amante de la verdad! Hasta ahora nunca ha ido la verdad a cogerse del brazo de los intransigentes. Deja a estas gentes precipitadas y retorna a tu tranquilidad de espíritu; "únicamente en la plaza pública se ve uno exaltado por los "sí" o por los "no". Lo que sucede en las fuentes profundas sucede con calma. Es necesario que aguarden mucho tiempo para saber qué es lo que ha caído en su fondo. 

Todo lo que es grande sucede lejos de la plaza pública y de la gloria. Lejos de la plaza pública y de la gloria han permanecido siempre los inventores de los nuevos valores. ¡Huye, amigo mío, huye a tu soledad! Demasiado has vivido al lado de los mediocres y de los lastimeros. ¡Huye delante de su invisible venganza! No quieren sino vengarse de ti. ¡No levantes más el brazo contra ellos! son innumerables y tu destino no es ser cazamoscas. Innumerables son estos ruines y lastimeros; muchos edificios altivos fueron destruidos por gotas de agua y por malas hierbas. Tú no eres una piedra; pero ya te han resquebrajado muchas gotas. Y muchas gotas te rajarán y te quebrantarán todavía. Te veo cansado por las moscas venenosas. Te veo desgarrado y ensangrentado en muchos sitios. Y el orgullo desdeña encolerizarse. Querrían tu sangre con la mayor inocencia. Sus almas anémicas reclaman tu sangre y pican con la mayor inocencia. Pero tú, que eres profundo, sufres demasiado profundamente aun con las pequeñas heridas. Antes que estés curado, habrá pasado sobre tu mano su gusano venenoso. Me pareces demasiado orgulloso para matar estas moscas golosas. ¡Mas ten cuidado, no hayas sido destinado a recibir toda su venenosa injusticia! Zumban alrededor de ti, incluso te alaban. Importunidades; ésas son sus alabanzas. Quieren estar cerca de tu piel y de tu sangre. Te adulan como se adula a un dios o a un diablo. ¡Qué importa! Son aduladores y llorones, nada más. También acostumbran a menudo a estar amables contigo. Así actuó siempre la astucia de los cobardes.

¡Sí, los cobardes son astutos! Con su alma mezquina piensan mucho en ti: ¡Les resultas siempre sospechoso! Todo lo que hace reflexionar mucho llega a hacerse sospechoso. Te castigan por todas tus virtudes. Sólo tus faltas perdonan de todo corazón. Como eres benévolo y justo, dices: "son inocentes de su ruin existencia." Pero su alma mezquina piensa "Toda gran existencia es culpable." Aun cuando tú eres benévolo para con ellos, se sienten despreciados por ti y pagan tus beneficios con malas acciones disimuladas. Tu orgullo sin palabras les contraría siempre. Se alegran cuando llegas a ser bastante modesto para ser vanidoso. Los excita todo cuanto apreciamos en un hombre. ¡Cuídate, pues, de los mediocres! En tu presencia se sienten pequeños y su bajeza arde contra ti en una invisible venganza. ¿No t has dado cuenta de que en cuanto te acercabas a ellos se callaban y sus fuerzas les abandonaban, como el humo a un fuego que se extingue? Sí, amigo mío: tú eres la mala conciencia de tus prójimos, porque ellos no son dignos de ti. Por eso te aborrecen y querrían chuparte la sangre. Tus prójimos siempre serán moscas venenosas. Tu grandeza es precisamente lo que debe hacerles cada vez más venenosos y más parecidos a las moscas. ¡Huye, amigo mío, a tu soledad, allí arriba donde sopla el viento rudo y fuerte! No es tu destino servir de cazamoscas."

viernes, 12 de enero de 2018

La polilla realizando su baile de cortejo, acercándose poco a poco, sin poder evitarlo, a la bombilla. Hasta que todo su amor y futilidad explota con un eco sordo.

Me llamo Desamparo, duermo de pie como las bestias
Soy un abismo que tiembla de frío, lluvia roja cayendo sobre un ramo de huesos
Un baile entre poemas desnudos y famélicos de belleza.

Ayer, de madrugada, el viento celebraba mi insomnio colándose entre los edificios como si estuviera cosiendo una herida. Sábanas de mimbre arañaban mi cuerpo, y las paredes me acechaban como plañideras aburridas. Mi mente respiraba trozos de escorpión y de iglesia devastada. Todo caía a mí alrededor, pero solo se rompía tu recuerdo, como si fuera el hilo suelto de tu bufanda azul. Echaba de menos el tintineo de tus labios de papel. Echaba de menos demasiadas cosas, Incluso tus insultos.

Putos poetas, pensé, solo provocan quemaduras y gritos, vértigos y aguaceros. Endulzan la violencia del sexo con amor, obligan a la nostalgia a comer desnuda frente al espejo. Te eché de menos más intensamente, y no pude evitar deslizar mi mano hacía abajo y empezar a masturbarme. Cerré los ojos y cubrí tu cuerpo con misterios y aplausos. Y cuando me corrí fue como besar tu sombra, como dejar abiertas las puertas de mi carne y permitir que todo tu significado se diluyera fuera. Pero duró poco. El insomnio seguía empapando mi mundo. No servía de nada entretenerse con espejismos.

lunes, 8 de enero de 2018

Colección Descubrir la filosofía

Después de leerme el libro de Mónica Cavallé “La sabiduría recobrada: Filosofía como terapia”, me entraron ganas de leer algo más de filosofía. Como conocía la colección “Filósofos en 90 minutos”, me puse a leerme unos cuantos, concretamente Wittgenstein, Kierkegaard, Foucault y Kant.

Esta colección (el enlace para descargarlos en ePub: https://www.epublibre.org/coleccion/index/1348) está bastante bien. De lo que se trata es de conocer a los autores, descifrar aunque sea de forma superficial sus filosofías y biografías, todo de forma amena y accesible, para que así resulten más interesantes y comprensibles. Lo cierto es que sus biografías (siempre muy dramáticas, da la impresión de que ser filósofo es excluyente de la felicidad y la normalidad vital) son muy interesantes. Además estos pequeños ensayos sirven para despertar la curiosidad intelectual y motivarte a buscar algo más completo.

Para ello os dejo el enlace a otra colección que también está muy bien: “Descubrir la filosofía https://www.epublibre.org/coleccion/index/2417
Son ensayos de ciento cincuenta páginas, mucho más complejos y densos. Yo me he leído varios, y me he quedado entusiasmado con los de Sartre, Simone de Beauvoir, Chomsky, Schopenhauer, Russell o Heidegger. Pero al ser varios autores, a veces no son todos lo amenos e interesantes que podrían resultar y, por ejemplo, el de Filosofía Helenística  o el John Stuart Mill me parecieron bastante flojos.

En resumen, la primera colección puede ser una buena introducción a un autor y su sistema filosófico y luego, si quieres ampliar antes de meterte directamente con su obra, leerte el segundo ensayo para tener ya una base.