lunes, 12 de marzo de 2012

Dios es una negra lesbiana de 200 kilos con una sola pierna.

Hola a todos, me presento: me llamo Sumi. Antes de nada agradecerle a Rorschach que me haya dado la oportunidad de utilizar su blog para encontrar a mi futuro Amo. Siempre he sentido esta necesidad de sumisión, de buscar el placer en el dolor. Desde el primigenio azote al nacer, pasando por esos dibujos animados donde aparecía la heroína atada, o gatos y coyotes sufriendo las más diversas torturas en manos de sus némesis, recuperándose y yendo a por más, para mí todo eso fue una epifanía sexual.

Ahora, con el clítoris ya maduro, busco mi Shangri-La en una relación 24/7 con un amo poderoso, que tenga saldo en el móvil, paciencia y televisión por cable.

Mi vida es complacer y ser buena. Lo juro. Jamás, jamás, me portaré mal. He aprendido mucho de mis errores…sé que no debo morder con tanta fuerza en el cuello, porque luego acabo limpiando la habitación llena de sangre y nadie me ayuda, se quedan ahí tirados, inmóviles, mirándome con ojos vidriosos.
Pero a lo que íbamos, siempre diré Sí a todos tus órdenes: dormida, con mordaza, debajo del agua, en medio de las arcadas que provoca tu pene horadándome la garganta…
Sé que querrás atarme y te juro que no me resistiré. Te aconsejo que comiences por las piernas porque a veces mi rebeldía, en un intento pueril de menoscabar tu sacrosanta autoridad, me empuja a golpear tus testículos con mis zapatos de tacón de aguja.

Los azotes, ¡claro!, aunque recuerdo a un Amo que acabo con la fusta introducida totalmente en su ano. En el hospital no paraban de hacerle fotos. No sé qué fue de él, desapareció de la ciudad. A veces se me olvida la palabra de seguridad, pero no te preocupes, mientras tú te acuerdes de la tuya no pasará nada grave.
Sé que también, mi querido Amo, querrás disfrutar de tus ínfulas de artista dibujando con cera preciosos dibujos sobre mi espalda y mi culo. Intentaré, te lo prometo, no volcarla accidentalmente sobre tu cara como me ha sucedido en otras ocasiones. De todas formas aquel Amo estaba muy atractivo con esas quemaduras en la cara.
Tendré cuidado con mis dientes cuando tenga tu precioso pene en la boca. En serio, no sé qué paso la última vez, quizá un ataque epiléptico, sino hubiera seguido masticando quizá hubiéramos podido salvar la relación. Una tragedia.

Prometo dejar el tema de las reliquias, no sé, leía tanto sobre idealizar al Amo, reverenciarle como un Dios, que construí un altar en el dormitorio con sus fotos y un trocito pequeño de su cuerpo. Luego me di cuenta que necesita un altar en todas partes, en la cocina, el coche, el trabajo, el bolso, el…
No sé porque lloraba tanto, Él debía de estar en todas partes, ser omnisciente, no tengo la culpa si hubiera tantos altares y tan poca carne disponible.
(Entre nosotros no creo que fuera tan buen Amo…)

Rorschach me comenta que ahora, con la crisis, hay muchas sumisas en paro, que debería de hacer hincapié en mi currículo.
Mi nombre es Sumisa Para Siempre, pero tú, mi futuro Amo, me puedes llamar Sumi.
Soy pequeña y manejable, no como demasiado y tampoco gasto mucha luz. Vivo donde quieras, dado que mi ciudad eres tú. He sido educada en los mejores internados del Opus, a los que debo mis filias más brutales.
Experiencia:

MI primer Amo importante fue a distancia. Todo muy bonito hasta que nos vimos en persona. Sus mentiras siempre estaban unidas al número quince: quince años más viejo de lo que me había dicho, quince centímetros menos de altura –era más bajo que yo- y, además, una niña de quince años con su pareja vainilla. También quince centímetros menos de pene cuando se lo rebane en nuestra pasional despedida en los baños de la estación de autobuses, a quince minutos de lárgame para siempre de su puta ciudad.

Luego tuve un Amo romántico. Le pedía que me sodomizase, que me tirara del pelo mientras me insultaba y me escupía a la cara. Pero él simplemente colocaba la fusta en un florero con flores resecas y se ponía a escuchar la banda sonora de Amélie. A veces me preparaba una cena romántica y yo, para romper la rutina, me masturbaba con las velas. Pero él reaccionaba indignado, echándose las manos a la cabeza y encerrándose en su habitación. Aquello no podía funcionar. La única vez que se me humedeció el coño fue cuando, accidentalmente, quemé su biblioteca y alzando su voz meliflua casi me pega. Pero nada más. Lo abandoné ahí, entre cenizas.
Tuve una crisis de penes y conseguí una Ama. He de reconocer que nadie me ha comido el coño mejor que Ella. No sé qué sucedió: un día amaneció ahogada en su bañera.
Mi último Amo fue el de las reliquias. Con él afine mis idiomas, domino el francés y el griego profundamente.
También sirvo de mesa y puedo gatear y chupar a la vez.

Es una lástima que el señor Rorschach este siempre borracho lloriqueando por sus ex, puse una cámara en su ducha y bueno, entre nosotras, tiene una buena fusta entre las piernas. Pero nada, esto es lo que hay. Si alguno se decide solo tiene que mandar un mail aquí reportando su edad, población, experiencia y juguetes más usados.
Estoy deseando encontrar un buen Amo y poder demostrarle lo especial que soy…

Furor uterino. Os espero.

Puta desagradecida by Bunbury on Grooveshark