sábado, 18 de febrero de 2012

Top Rorschach Personajes Literarios

Nueve personajes literarios que me gustaría que existieran, sin ningún orden en concreto:

Sherlock Holmes (Las Aventuras De Sherlock Holmes)
No es necesario presentar al personaje: cocainómano, misógino, frío y cerebral. Alguien que quiere olvidar que la Tierra es redonda porque considera que esa información le ocupa un espacio innecesario en el cerebro pero que podría escribir un tratado sobre las diversas clases de ceniza de puros, cigarros y pipas. Por ahí andan las Obras Completas, edición Cátedra, dispuestas a abordarme en cuanto me despiste. Siempre he admirado la inteligencia, creía que era eso lo que movía el mundo. Ahora la realidad que nos rodea me impele a pensar lo contrario. De todas formas hay una serie en la BBC -Sherlock- que ha renovado al personaje. Indispensable.

Madoka Ayukawa (Kimagure Orange Road)
Bueno las razones son obvias. Prácticamente todo el post anterior va dedicado a ella. En el pasado fue mi ideal de mujer.

Raistlin Majere (Dragonlance)
Personaje inmenso de los libros de fantasía heroica de Dragonlance. Relacionado con rol, dados asesinos y palabras como Dulak, Shirak.
Un mago, inteligente, amargado, de salud enfermiza, pero con una ambición tremenda, y unos iris en forma de reloj de arena que le maldicen con ver la descomposición y la muerte de todo lo que le rodea. No cae bien a nadie y si no fuera por su hermano gemelo, Caramon -fuerte, alto, conquistador, todo lo que él no es- nadie le querría a su lado. Va con un grupo de aventureros y al principio crees que no va a sobrevivir ni cien páginas. Todo el arco argumental de la segunda trilogía está dedicado única y exclusivamente a él. Carismático, llega hasta la cima del poder desafiando a los mismos dioses. Tiene la culpa de que me haya leído más de treinta libros de esa colección –la mayoría, para que negarlo, abominables. Como curiosidad cualquier nick que utilizaba antes en foros, mailing list, irc hispano, tenía referencias a él. ¿Fistan?

Rorschach (Watchmen)
¿Os lo tengo que explicar? Personaje de Watchmen, novela gráfica con guión del genio Alan Moore. Uno de los mejores comics que he tenido el placer de degustar. De esos que te hacen odiar la memoria porque te impiden disfrutar una y otra vez del placer del encuentro.
Rorschach es un antihéroe, un nihilista, alguien que solo es capaz de ver el mundo en términos de bien o mal, blanco y negro. Una versión del protagonista de Taxi Driver en cómic. Parece que ha perdido el control, pero simplemente se ha acercado al abismo y ha permanecido allí demasiado tiempo sin apartar la mirada. Hay momentos increíbles, como cuando está en la cárcel e intentan matarle, él tira una fiambrera llena de aceite hirviendo a su atacante y dice “No estoy encerrado con vosotros, vosotros estáis encerrados conmigo” Sencillamente fantástico.

Scott Summers (X-Men)
Una versión descafeína de James Stewart sin carisma. Siempre atormentado por su poder -rayos ópticos siempre activos, tiene que usar unas gafas especiales para poder controlarlos- mientras los demás disfrutan sin angustias. Tópicos aburridos sino fuera porque al final se convierte en el líder del grupo y se lleva a la chica, a la pelirroja de ojos verdes Jean Grey. Todo acaba en tragedia, ella muere, una de las primeras muertes en un cómic, y él acaba destrozado.
La saga de Fénix Oscura. A los lápices John Byrne, guion Chris Claremont. Hicieron magia a finales de los setenta, tenían una enorme libertad creativa y llevaron los guiones a otro nivel, metiendo a los personajes en problemas morales y situaciones de difícil resolución.
Otro motivo para incluirle es que si existiera también lo haría el gen mutante, y todos podríamos desarrollar algún tipo de poder inútil. Siempre me ha sonado bien esa posibilidad.

Henry Chinaski (Factotum)
Otro clásico por aquí, aunque con trampa claro, Bukowski existió, pero tampoco nos podemos creer todo lo que nos cuenta. Su alter ego, Hank, es una versión ampliada, sesgada a veces de un consumado antihéroe: alcohólico, misántropo, mujeriego, vagando de trabajo en trabajo y de mujer en mujer. Versión propia de Bandini de Fante. Pero al final es un retrato que alberga cierta ternura, de carcajada sórdida pero sincera, de anular los impulsos suicidas rellenando los márgenes de un periódico, intentando mostrar en esencia, la enorme pasión por la escritura que le embriagó siempre.

Marla Singer (Fight Club)
Ser un adicto a los grupos de terapia para conseguir dormir y encontrarte en el de cáncer de próstata a una mujer allí. Que luego la persigas para llegar a un acuerdo mientras ella roba ropa en una lavandería. Que te llame porque ha tomado demasiadas pastillas o porque cree que tiene un bulto en el pecho. Su estética es deudora de Judy Garland, frases como: "eres lo peor que me ha pasado nunca" “me has conocido en un momento extraño de mi vida” “"Quiero que me dejes embarazada, quiero tener tu aborto" se han clavado en mi memoria. A la mierda Trinity, Buttercup, o cualquier Julieta sin alma. A Marla sí que la empotraría durante horas.

La Maga (Rayuela)

"¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico."

Ella    (Musa)

Faltan mujeres. Podría decir varias para quedar bien, Irene Adler sería una de ellas pero vamos a reconocerlo: tiene más notoriedad en el cine que en los libros. Amélie no cuenta. Las de Casona me gustan, pero son demasiado irreales para esta época. La de “El Jugador” de Dostoievski no termina de vislumbrase, La de Laura Esquivel que siga cocinando.

Pondría alguna de Kundera pero solo me acuerdo de “La Broma”, y a esa no quiero ponerla. Las de Etxebarria y Almudena Grandes están todas cortadas por el mismo patrón. “El libro que Sandra Gavrilich quería que le escribiera” el autor me robó la idea y la plasmó mejor. Las de Stefan Zweig no me convencen. Benedetti no tiene una en particular, ese es su truco. Emma Bovary es odiosa al igual que Karenina. Italia de “No te muevas” es una patología ajada. Laura y Beatriz muy bonito, pero solo son musas ajenas. Alice Gould de Torcuato no –en este momento estoy mirando la estantería, no tengo tanta memoria-, Carlota de Goethe NO, por Dios, tampoco Medea, ni Elisabeth Bennet, ni Sherezade, ni la Celestina, ni…hay tan pocos personajes femeninos interesantes, me temo que solo servís como musa, como posibilidad.
Si fueran personajes de película me quedaría con Clementine.

Al final, que está amaneciendo, haré una pequeña trampa. Me quedo con Irene de Drive. En el libro aparece con otro nombre y la matan en mitad de un párrafo. Pero la película es una hermosa obra de arte que emociona. Y eso es siempre lo más importante.

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