martes, 5 de abril de 2011

I'd listen to the words he'd say But in his voice i heard decay

Rorschach: Decías que la vida era un sueño lucido. Déjame profanarte, huelo tu sexo desde aquí, trágatelo todo, arrástrate mi pequeño animal de compañía.
Ana: ¿Podemos parar?
Rorschach: Tú nunca. ¿Quién coño eres? Ni siquiera lo sabes, sigue a cuatro patas, hay algo monótono en tus movimientos, deja una marca de sangre en mis sabanas sucias como recuerdo.
Ana: Por favor, ¿podemos parar?
Rorschach: Tú nunca. Cuando termine contigo púdrete entre la multitud, tus palabras no suenan bien fuera de tu cabeza. Tu herida soy yo, adórala hasta que se convierta en cicatriz, arranca la costra una y otra vez, no permitas que deje tu cuerpo nunca. Ahora sabes lo que se siente al fracasar…un escupitajo en tus sueños, una violación sin ganas de tu corazón. Hasta nunca.

(…)

No puedo fingir, sigue mirándome con frialdad, el futuro se me antoja la misma rutina, ¿había un propósito antes de conocerle? No lo recuerdo, como un sueño helado. Antes tenía voz, ahora solo soy capaz de recordar el eco de la suya. Me posee una calma fría, me he rendido a la desesperación sin verborrea ni tensión, veo el final a tanto dolor y solo me sorprende esa manifestación de vida que ya no siento, ese goteo incesante, ese color rojo parduzco que me rodea. Miro al techo aterida, vislumbro las grietas, las manchas de humedad, como una metáfora de mi propia alma. Un silencio ensordecedor me rodea. Hasta nunca.

Me, I’m Not by Nine Inch Nails on Grooveshark