sábado, 7 de septiembre de 2013

No hay momento de paz para mi polla entumecida hasta que tu orgasmo, perfecta interjección de alegría, inunde todo de disoluta belleza.

El único mandato de la Poesía es entregarnos al holocausto de sentir
Hay que ofenderla, violar su vestido de carne
En su martirio está nuestra redención

Pero aunque mis venas están llenas de caimanes hambrientos de trascendencia
Las pelusas de mi habitación me persiguen tirándome piedras de escepticismo.

La vida real es una frígida que quiere amputar mis genitales, inevitable venganza por su propia carcoma
Subo al tejado, grito, arrojo la botella de vino contra la luna, doy una bofetada a mi amor carroñero
Se excita, nace un mar entre sus piernas, pero eso no eso lo que busco
Quiero lluvia de otoño, cerradura de luz, aborto de muerte arrastrándose hacia mi garganta.

Pero el poema escapa, huye, cuando está solo se ríe a carcajadas de tu niña interior
Me dice que aún conservas el tatuaje de limosnas románticas, ¿es verdad?
Abre tus labios –tu coño- al baile de palabras equivocadas, ¿dónde has escondido el lubricante?
Tenemos permiso del eclipse para desollarnos a la sombra del reloj atrasado y creernos inmortales
Forniquemos ebrios de sombras, esquizofrénicos de esperanza

Queda poco tiempo, ¿por qué el Abismo se niega a contestar mis preguntas?
¿Son los gusanos los jueces, sin la belleza la fe desaparece?
¿Es la pistola la solución al acertijo de mi resurrección?

Soy un pirómano de espejos que alimenta a los cuervos con trozos de su cerebro
Pregúntale a mis cicatrices si soy de fiar.

Monochrome by Antimatter on Grooveshark