domingo, 2 de junio de 2013

El chico del foulard.

El poema es la confirmación del loco
intentando hacer arder el silencio de las cosas
cuestionando el deseo, revisando los charcos que pisa
anhelando el mordisco de luz de un faro muerto
arañando los pezones de la luna
buscando rosas azules y mariposas descalzas en los muros del cementerio
acariciando la herida abierta ante el espejo
cortándose con sus miedos y el baile de dados trucados
amando a una musa de nieve y cristal
con un corazón de lirios salvajes entre sus piernas.

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Amélie tiene un hermoso accidente y muere entre terribles dolores. La banda sonora sirve de mortaja a la insensibilidad adquirida. El amor es un despojo, y el poeta enfebrecido se desmaya en la encrucijada. Pero es un fraude, no ha olvidado la siguiente frase, guiña un ojo al público con picardía y sonríe ante la felicidad entrelíneas. 

Ahora el poeta tiene Twitter. Elude la segunda botella. Elude las palabras de amor excesivas. El poeta sale de su habitación. Y todo es más divertido. Agujetas de felicidad. El resto es silencio. A fin de cuentas Rimbaud terminó siendo esclavista. Y en medio de un suspiro, más de alivio que de nostalgia, sin gran esfuerzo, así es como ha desaparecido la pulsión de madrugada, el recuerdo, incluso el carmín que manchaba la pared. Porque en el fondo no valía nada. Una nada inaprensible. Lerda.

Y ya sé que ahí afuera todos se muestran despiadados, que hay personas que venden sensibilidad pero esconden un corazón de rata, cloacas de mezquindad dentro de una coraza de piel y hueco. Pero hoy no es otra mañana de nudillos resacosos ante el espejo, hoy el gato de hermosos ojos verdes ronronea contento; siento una sencilla madurez espiritual –quizás unida a una singladura de efímera efervescencia-, que ayuda a mantener el perfume del sexo en mi almohada. Y la musa, siempre atenta, me señala con el dedo y piensa ya en el siguiente encuentro. Ese es el final correcto para los dos: mariposas en el zoo pensando en la posibilidad de una isla.

A Letter to God by London After Midnight on Grooveshark