miércoles, 20 de febrero de 2013

Vida sentimental de un decadente.

Joven e imberbe conocí a mi único amor de verano
divina y bella nínfula, veleidosa trigueña
caliente, alegre, propensa a perder la ropa interior
que maravillosa era
joder
maravillosa
como solo pueden ser esas niñas-mujer que todavía
desconocen el poder de su cuerpo
pero saben atraparte con su instintiva coquetería
no puedo decir nada malo de ella
y tampoco de mí
lo cual ya es bastante hermoso.

A los quince, Marta
morena, ojos azules
quería ser forense
y le gustaba el taekwondo
también era la chica con los pechos más grandes
de toda la clase
huía de mí, me consideraba un acosador
sus amigas me animaban a desistir
alguna de forma muy convincente
pero me creía muy romántico
y las rechazaba con fingida fidelidad
ya apuntaba maneras de gilipollas
a esa tierna edad

A los dieciséis hubo dos
la primera quería ser enfermera
y llegar virgen al matrimonio
empecé a pensar que las mujeres
eran ángeles de luz
sin ninguna clase de necesidad física
incluso era posible
que también cagasen luz.

La segunda besaba con saña
decía que era virgen
incluso me hizo dormir en el suelo de su habitación
después de una felación
bastante torpe y dolorosa
un mes después de dejarlo
me pidió dinero para un aborto
se había enamorado de un tipo bisexual
y bastante simpático.

Entonces llegó la sevillana
era insaciable
una ninfómana
me violó en Navidad, mientras james Stewart pensaba en suicidarse.
Pero después de haber esperado tanto tiempo
el sexo resulto ser
una completa decepción
tanto tiempo obsesionado
¿y eso era todo?
Mierda

Por si acaso seguí haciéndolo a todas horas
debía existir un secreto oculto
que se me escapaba
para ella no había inconveniente:
en el baño de un bar
en el vagón de cercanías
cuando me llamaba un amigo por teléfono
en casa de sus padres
en la calle
en un parque al lado de un colegio.
De esa relación solo recuerdo eso
ni conversaciones, ni conciertos, ni películas
solo eso.

Un par de años después
alguien me comentó algo sobre ella
que no era demasiado bonito
ni tierno
ni romántico
y entonces
en una estación de autobuses
con un lenguaje entre melodramático y ridículo
y la lluvia de mis ojos en plena capitulación
la mandé a la mierda.

Y entonces, solo con tres meses de tregua
apareció otra
parecía normal
pero amigos, NADIE es normal
la relación duró más de seis años
con muchas cosas buenas
y también muchos portazos
ya sabéis…
pero con respecto a eso
ella esperaba de mí que fuera telépata
que supiera exactamente
qué
cómo
y dónde
pero yo no tenía ni puta idea
tanteaba, preguntaba
pero eso a ella no le parecía lo correcto
teníamos orgasmos
que duda cabe
pero no era el sexo de las películas
o las novelas
no
no lo era en absoluto.

Después ha habido otros desastres
de una de ellas, ¡qué enamorado estaba!
pero la última vez fue triste
y desoladora
llevábamos ya un rato en la cama
ella había tenido un orgasmo
pero yo solo quería acabar
entraba en su cuerpo, una, y otra, y otra vez
lo intentaba
pero no conseguía correrme
todo se agolpaba en mi mente
ella, la perfecta musa
y no era capaz
no podía
me sentía desesperado, quería, NECESITABA terminar ya
pero estaba como acartonado, totalmente bloqueado
no quería pensar en otras
y al final
simplemente
lo fingí.

Más experiencias
recuerdo aquella mujer
una cena de amigos
y no sé cómo, pero de pronto
ella estaba desnuda en la cama del hostal
los brazos a los lados
velas alrededor
                       [¿De dónde había sacado las velas?]
como una virgen
de cuarenta y muchos
esperando la desfloración.
                        [Y a mí solo me entraron ganas de salir corriendo]

O aquella otra, dios bendito, cuanta carne en el lugar equivocado
era demasiado, simplemente demasiado
llenaba la habitación con su ansiosa presencia
solo recuerdo el miedo, y luego un fundido en negro.

Ah, y mi querida compañera de trabajo oriental
¿por qué no te quedaste callada un poco más
por qué tuviste que abrir la boca y romper el embrujo?
                                                                   [¿Veis como no soy tan superficial?]
También recuerdo aquellas veladas telefónicas
con la sumisa, la puta, la dulce enamorada, la jodida loca
muchas mujeres para un cuerpo tan menudo
oh, sí, estuvo bien, aunque luego todo se quedase
en hojarasca de invierno
escondida todavía en su pequeño y mortal pueblo del sur
con vistas al mar.

En resumen: llevo un año sin follar. O para las damas más sensibles, sin hacer el amor, que debe de ser algo así como follar despacio.

Mierda.

Sudden Death by Megadeth on Grooveshark