lunes, 30 de julio de 2012

Camino por Callao con los ojos cosidos en nieve.

Camino por Callao con los ojos cosidos en nieve. Nadie se fija en mí, otro amanecer inmóvil de figuras de cera ¿Cómo me sueñan los dioses, me tratan como una iglesia hueca y abandonada? No hay besos ni cruces, solo el aliento gris del cemento mojado acercándose veloz para aplastarme. No puedo. En este mismo segundo alguien muere, orgasma, dilata, defeca, sueña, fracasa, resbala, duda, cae, siente un sabor metálico en la boca, deja un mensaje de carmín en forma de risa desnutrida o vómito de carne.

Musa. Fetiche. Ofrenda. Basura. Cadáver. Si me dejas anidar en tu mano me desvestiré de existencia y aire. Habitar no es vivir, penetrar mis huecos no es poseerme. Encuentro sonrisas llenas de imperfección debajo del edredón, un sótano sangriento que transforma a la niña en mujer, a la mujer en loba esteparia. Trago trozos de bombilla que me oscurecen garganta abajo y me hacen recordar. Me chupas. Me follas. Sucedo debajo o encima de ti. Silencio. Me quedo ahí, semidesnuda de calor, tirada, dormida como un feto, la inocencia diluyéndose entre mis piernas.

Emparedada en esta cárcel de piel y huesos, el rascacielos de mi mente tiene forma de ataúd, de precipicio, las palabras resuenan incomprensibles en mi nuca, pechos de flor y desorden, busco un ahora que las manillas del tiempo no acuchillen con prisa, consumo y egoísmo. Vivo una verdad inexacta que me hace feliz, como mucho, tres veces al año.

Olvido el poema. Un teléfono suena. El aire empieza a sangrar.

Pour Toujours (Love Theme) by Philippe Rombi on Grooveshark