domingo, 29 de julio de 2012

Critica a la película: “El caballero oscuro: La leyenda renace”

La vida es un conjunto de expectativas y decepciones, y a veces algunas sorpresas que te permiten idealizar el tiempo que te queda por delante.
Aunque en filmaffinity tenía una nota media de ocho, había un cierto murmullo en el ambiente, algunas opiniones negativas. Pero estaba esperanzado es que simplemente fuera consecuencia del agravio comparativo al ser El caballero oscuro una película excepcional. Es de esas películas que a pesar de durar casi tres horas las disfrutas sin mirar en ningún momento el reloj. Luego hablas y hablas de ella, la despedazas, la vuelves a montar y sigue brillando. Gracias a ella y a Watchmen -aunque esta no haya tenido ni la mitad de éxito-, se abrió una nueva forma de hacer cine de superhéroes, porque seamos francos, Batman Begins  tampoco era especialmente buena.

En cualquier caso hablamos de Christopher Nolan, desde su debut con Following, la podéis encontrar en versión original por torrent, pasando por El truco final (El prestigio), Origen, Insomnio –más floja- y la soberbia Memento, teníamos a un director que nunca había decepcionado. Guiones estudiados al milímetro, tratando al espectador como alguien inteligente, exigiéndole a su vez un esfuerzo para disfrutar totalmente de la película.

Por eso intenté ser práctico, acudir sin prejuicios, sabía que era muy difícil que superase la segunda parte, pero bueno, Batman es mi personaje de comic favorito, Tampoco iba a exigir demasiado a Nolan, un poco más de su habitual receta: épica, acción, tres horas de buen cine, incluso si quería hacerlo al estilo Los Vengadores, no me importaba.

A la hora miré el reloj por primera vez. Intente no preocuparme. Pero a la hora y media ya no pude evitar empezar a despotricar. Me sentí igual que cuando vi “El ataque de los clones” con ganas de matar al director y a los productores.

Vamos a ser justos, Nolan ha leído los comics –cosa no muy habitual por otra parte-, se nota en muchos detalles, la recreación de la lucha con Bane, algún diálogo suelto, el collar de perlas de su madre, etcétera. El error es que ha leído los comics equivocados, ha intentado recrear la saga “Tierra de nadie” cuando esta da mayor importancia a la policía, a los personajes secundarios, cuando realmente no funciona del todo en el cine. Bane, dejando aparte el doblaje atroz, resulta interesante como némesis, pero no sirve durante toda la película. Luego la parte de The Dark Knight Returns de Frank Miller tampoco funciona tal y como la plasma él. En esa saga pasan diez años, es un futuro mucho más distópico, aparecen otros superhéroes, y las acciones de Batman son mucho más lógicas. Además, ese es un relato intimista que tira de voz en off, recurso que Nolan no utiliza en estás películas, por eso cuando los secundarios fallan, Batman no consigue empatizar con el espectador.

Con esto quiero decir que, como lector de comic y espectador, sé lo que Nolan ha intentado hacer. Pero el resultado ha sido horrible, y él, en la sala de montaje, tendría que haberlo advertido. A nivel general la película adolece de una total falta de ritmo, es aburrida, los personajes secundarios no tienen ni una sola línea de diálogo digna, hasta los que en las otras películas funcionan aquí están desdibujados, las escenas de acción, siendo buenas, no son épicas. La banda sonora es aburrida por repetitiva, Batman apenas aparece, y Bruce Wayne no resulta ni la mitad de interesante que la meretriz de la cucaracha del baño.

Catwoman parece Batgirl, una niña mimada que roba el coche a Batman y le toma el pelo siempre que quiere, pero de buen corazón. Vamos por favor. Catwoman es una prostituta que sabe algo de artes marciales, una dominatrix que viste de cuero, que nunca llevaría el pelo largo. Hasta Michelle Pfeiffer tiene una estética mejor escogida. Un desastre. Alfred –Michael Caine- llorando en las dos escenas que tiene. Morgan Freeman dos escenas sin contenido, el policía que quiere ser Robín que vaya al casting del Capitán América y nos deje a todos en paz, los finales de Bane y Thalia, la hija de Ra's al Ghul, son de pandereta, de esas veces que tienes ganas de ir al baño y no volver.
Las escenas dramáticas o redención, como la de Bruce Wayne con la columna destrozada –se la curan con un golpe en la espalda y colgándole como un jamón- donde solo puede escapar de una cárcel dando un salto pero sintiendo miedo a morir (¿WTF?) son largas y bochornosas para cualquier persona mínimamente inteligente.
Y el final es tan absurdo y carente de sentido en la mitología de Batman, que bien podía haber terminado con Nolan escupiendo a la cámara que me hubiera sentido igual.

En resumidas cuentas, y a pesar del sentir general –joder, hasta aplaudieron al final de la película-, la realidad, al menos mi realidad, es que la película es basura. Una gran y enorme basura, primero por el potencial desperdiciado, segundo por joder la trilogía, tercero por hacerme perder mi tiempo, y cuarto, Nolan, por favor, tú sabes hacerlo mucho mejor.

Y para los que no les gusta leer, la nota directamente: 2.5 (sobre 10, naturalmente)