lunes, 4 de junio de 2012

Penetrando la grieta sucia de tu alma, donde conviven las cicatrices, donde el tesoro está ya vacío, ¿eres otra puta pidiendo amor de rodillas?

El mundo sigue cojeando bajo mis pies, nada existe más allá del incendio silencioso de mi mente, entelequias en la oscuridad, un dios sin polla que nos dedica un sueño y una ventana que nos embriaga con su solución. Lo único que puedo hacer es follarte hasta que mi alma se seque de cansancio. La luna muestra su guadaña, somos dos charcos unidos por la hojarasca de sentimientos, ¿epifanías de psiquiátrico o sonrisa de coyote?

Te regalo sempiternos y tú me contestas con efímeros. Te describo la nada y me señalas tus uñas pintadas. Tus ojos parecen barrotes cubiertos de sangre y sudor, ¿eres un hada de absenta o una esfinge sin secretos?

No importa. Te arranco las bragas y agarro con saña tus pechos, me gusta sentir los pezones duros a través de la lencería. Me aprieto a ti para que sientas mi deseo, mi lengua baila por tu nuca, tu cuello, recorriendo tu espalda, te muerdo ese culo perfecto y te empujo sobre la cama. Me encanta acariciar ese coño húmedo, vibrante, lleno de deseo y locura, noto como cambia tu respiración cuando mi lengua se abre paso, como gritas, casi suplicante, que te la meta ya, que empiece a follarme tu inalcanzable imperfección.

Pero sigo lamiendo tu clítoris, reteniendo tus contracciones entre mis labios. Me gusta que gimas mi nombre en un orgasmo siempre desinhibido, me gusta marcar las fronteras de tus muslos, de esos pezones tan vanidosos. Pero acabamos de empezar, me ofreces tu cara más viciosa y me la empiezas a chupar, improvisando, saboreando, lamiéndome los cojones, sintiendo en tu boca todo el placer. No puedo más. Te pongo a cuatro patas y empiezo a follarte con ganas, marcando un ritmo demasiado rápido mientras te susurro obscenidades. Nos dejamos llevar, es divertido, deslumbrante.

Me pides que te llame puta, que fuerce tu cuerpo. El aire vibra con destellos de riesgo. Hay intensidad en tus palabras, dulzura de tu entrega. Me corro con fuerza, casi con desesperación, no quiero separarme de ti, quiero dilatar este momento. ¿Hay sitio en tu vida para otra ruptura?

Frente a frente by Burbujas on Grooveshark