miércoles, 8 de junio de 2011

Tumbas como espejos, temiendo la ausencia del deseo inmutable, la literatura del perdedor en gestos de masturbación estéril.

Sala de Soluciones Definitivas. Una mesa grande llena de papeles y cuadernos con informes médicos, radiografías y revistas BDSM Gore, cosas que hacen palidecen los diez minutos de Bellucci en Irreversible. Material enfermizo que ha sustituido a la pornografía Hardcore. En 2022 nadie se corre sino hay alguna mutilación o asesinato, las violaciones a la orden del día, tramitadas como simple travesura. Una silla. Un flexo apuntado inmisericorde. Ocho enormes negros empapados en crack velando sus ocho respectivas puertas por donde entran todos los clientes. El primero hace su aparición:

Doctor: Ya te han realizado la lobotomía ¿esta contento?
Dexter: Sí, por supuesto, es la ilusión de mi vida, es mejor que las drogas, siempre sonrío, todo me parece bien, ningún trabajo me resulta monótono. Soy alguien completo y feliz, recomendaría a cualquiera que le taladrasen el cerebro.
Doctor: De acuerdo, salga por esa puerta para la sesión de publicidad, solo tendrá que pagarnos la operación durante los próximos cuarenta y cinco años.
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Doctor: Tú has pedido una castración química
Fernando: Si, no ha conocido a nadie como yo, no necesito mujeres, solo un agujero con fricción, pero hay demasiados y tan poco tiempo…, necesito quitarme esta necesidad, esta búsqueda constante de agujeros. Me he follado todo tipo de animales incluso una vez hice un agujero en la tierra y me folle al planeta. Mi polla es una costra sangrante. Hágame parar.
Doctor: No se preocupe, tenga esta receta y salga por esa puerta, si lo desea también podemos extirparle uno de sus cojones ahora que ya no las necesita para nada. Podrá comprarse otra pantalla de plasma de 100 pulgadas con el dinero…
Fernando: Genial, este sitio es una puerta a los sueños.
Siguiente sujeto
Doctor: Suicido…me temo que no, podemos mutilarle pero el suicidio aun es ilegal, estamos comprando los derechos.
Calimero: Exudo fracaso por cada uno de mis poros, ¿no pueden hacer nada por mi?
Doctor: No, lo siento, se puede suicidar usted en su casa sin daños colaterales para nuestra legalidad, nadie se lo va a impedir, hay una tienda de venenos, cuchillas oxidadas y todo tipo de cuerdas y utensilios de tortura por esa puerta. Gracias.
Siguiente sujeto
Doctor: Le hemos quitado el estomago, no necesitamos cosas tan vetustas como una sonda nasogástrica, ahora con un par de pastillas al día su metabolismo se mantendrá vivo…de alguna forma. Siempre estará cansada, mareos, su intestino se pudrirá poco a poco y sus tiroides van a joderle la vida a corto plazo. Pero nunca, nunca más engordara, ¿esta contenta?
Eva: ¡Si! Es el día más maravilloso de mi vida. Gracias

Dos meses después
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Mario: No me la puedo quitar de la cabeza y…
Doctor: Vale, vale, tenemos una sala especial para los suicidas. Ya tenemos los derechos de emisión.

Sala suicidas.
Doctor: A ver chicos, todos queréis morir, podemos organizar algo salvaje, mataros unos a otros, os damos un día que es el mínimo legal. Haceros amigos y mañana os hacéis un favor unos a otros.
Todos firman
Al día siguiente habrá una gran masacre financiada por sus propios protagonistas. Pagar por morir.

Una cámara enfoca a dos de los participantes. Es de noche ya.

Ariadna: Como te decía mi vida es muy complicada, todos mis parientes han muerto por alguna brutalidad sexual. Mi padre murió con el colon reventado por un caballo, mi tío se rompió el cuello al intentar chupársela a si mismo, mi madre quiso pulverizar el record de Gangbang que estaba en 916 hombres seguidos -Lisa Sparxxx-, quería llegar al kilobang pero murió antes de conseguirlo…
Mario: ¿una puta embolia? Me suena a un libro.
Ariadna: No, no, un loco obsesionado, la mató allí mismo, y luego se cortó el pene. Algo terrible.
Mario: Vaya, bueno, llegó a un espectro de publico mayor, la gente también se puede masturbar con eso. ¿Entonces es una maldición o realmente buscas una muerte violenta provocada por…?
Ariadna: Te lo contaba por no hablar del tiempo. Mi lapida es la más aislada del cementerio, húmeda y sin finales felices.
Mario: Espero que sea una puta metáfora y no hablemos de coprofagía con muertos. De todas formas comparto esa sensación, podría amarte, podría odiarte, podría explicarte que es el petricor mientras te introduzco mi puño en la vagina…
Ariadna: Nada nuevo, ahora llevo unas enormes bolas chinas para ejercitar los músculos del coño, he retorcido enormes penes dentro de mi, soy un arma de destrucción masiva. Mi coño es el anticristo de las pollas. Fama legendaria, nadie ha sobrevivido.
Mario: Joder, nunca me había encontrado una vagina vigoréxica…
Ariadna: …
Mario: Yo estoy aquí porque tengo miedo a los zombies.
Ariadna: ¿Zombies? Eso si que suena como “una puta metáfora”
Mario: No, los zombies existen, comiendo nuestro cerebro poco a poco, cada día me levanto mas cansado, notando el cambio en mi interior, mi lóbulo frontal pronto morirá, no hay forma de sublimar la miseria. Son como heridas abiertas llenas de gusanos. Una trepanación en el alma. La verdad, podríamos follar para cambiar de tema.
Ariadna: Dame por el culo, no estas preparado todavía para mi vagina.
Nuestro querido protagonista crea una autopista de saliva, de lubricidad, ambrosía de jodido orgasmo, que recorre el cuerpo de esta afortunada mujer desde el tobillo, sus muslos, pasando por el corazón de toda trascendencia, recorriendo ese piercing en el ombligo para finalizar en el cuello donde marcará su pasión posesiva. El mundo es ahora un poco mejor.
Mario: Me gusta tu cuerpo, tiene algo extraño, insano, terrible. Casi me da miedo preguntarlo ¿naciste mujer? Nadie puede chuparla tan bien.
Ariadna: Penétrame, hazme daño.
Nuestro querido protagonista introduce su pequeño cerebrito en el ano amistoso de nuestra encantadora meretriz mientras grita “I Am The Doctor”
Ariadna: Ládrame cabrón, ládrame.
Mario: Puta sin alma, deja las fantasías zoofílicas, ¿hace mucho que no follas con seres humanos verdad?
Dobla su cinturón y golpea su culo con saña dejando un reguero de dagas rojas que destilan la belleza de un crepúsculo.
Ariadna: ¡Hijo de puta, nunca he estado tan mojada…!
Mario: Estoy loco, tengo la cara llena de cortes, me gusta lastimarme, voy a enviar a mi polla como una sonda a lo desconocido. Veamos ese coño perlado de monstruosidades.
Se inyecta una sustancia de color azul en el cuello. Todo queda borroso a partir de ahí, no recuerda cuanto dura, cauterizando oquedades con su polla de muerte, haciéndose uno, follando ante el dolor, la perdida, la sinrazón, sellándose con el golpeteo rítmico de sus pelotas una y otra vez contra ese clítoris resbaladizo.

Están volando sobre el nido del cuco. Nadie escapa, se boicotean, se quedan dormidos. No sabrían vivir fuera. Quizá tampoco era amor, solo pus congelado a las puertas del infierno.


Mario es el primero en despertar. Siguen vivos, no por mucho tiempo, quedan apenas unos minutos para la Battle Royale. Sin embargo cierra los ojos con una sonrisa. Ha vuelto a soñar con ella, por ultima vez. Ella, una rosa sin príncipe. Orgasmos de afonía, un coño perfecto envuelto en un lazo azul de regalo. Follando en un cementerio, cogidos de la mano, masturbándose una y otra vez. Mirada ámbar que suspira. Fantasmas reencarnados, teléfonos apagados. Desesperación en sueños que huyen de sueños violando paginas en blanco. Rompiendo uno a uno los hilos que nos unen. Empeño mortal en seguir adelante desgarrando la carne del alma una...y otra...y otra vez en el proceso.

¿Lo sientes? Es nuestro final. Adiós.

La Chispa Adecuada (Bendecida 3) by Héroes del Silencio on Grooveshark