sábado, 28 de mayo de 2011

Una de las mejores líneas de Lorca es “agonía, siempre agonía...con los zapatos llenos de sangre...esos relojes cayendo sobre mí, bailando durante décadas sobre vasos de vino rotos: ¡¡¿Donde esta mi Gólgota?!!

Alex, me llamo Alex. Hay momentos, y lo puedo corroborar, en que no hace falta comer, el dolor del estomago se puede solapar fácilmente con un par de marcas nuevas en el antebrazo. Fui al Términus, un local cerca de la loma sur. Me divierte el baile de cortejo ajeno, heridas simultáneas en la mente que dejan un brillo especial en la mirada. No iba a eso, no me gusta ser infiel a Daisy, mi muñeca hinchable preferida, algo que no aparece en los libros de historia cuando se habla de la segunda guerra mundial. 

Siempre que estoy muy bebido como es el caso, hay una lucha de poder, una necesidad de destrozar algo, montar un escándalo, bajarme los pantalones y enseñar mi polla mientras grito que no somos animales…
…la puta heteronomía de la voluntad, no se puede hacer las cosas con libertad sin a la vez basarse en normas impuestas por otras personas, a las cuales, en estas circunstancias, se debe obedecer; no se trata de una moralidad que no tengo, es una inclinación a sentirme aceptado que me hacen plegarme a las exigencias que impone el mundo. La única solución sería hacer uso de una voluntad de poder de la que carezco. O sea que de momento mi hermosa polla se queda dentro de mis pantalones…
Saco un libro, es mi coartada, pero al cabo de media hora me resulta lesivo el puto autor. Hago una pequeña fogata con el encima de una mesa. Nadie se molesta, en el Términus todo esta permitido. Solo me llamaron la atención cuando compartí a mi novia en un reservado, y solo porque ella gritaba demasiado.
Puedes macerar un texto con citas clásicas o modas supinas, pero sino te dejas las vísceras, sino te emocionas a ti mismo escribiendo no sirve de nada. Un puto arrebato de sinceridad, como mínimo eso, sino solo es un aborto, escritos tantálicos que provocan dolor en el autor, y una capacidad insalubre para dejar insatisfecho al lector. Es así, y se sabe. Por muchos comentarios o críticas favorables, una mentira mil veces repetida sigue siendo una mentira.

Ella ha sido terriblemente condescendiente, apago el teléfono. Joder, ¿porque coño tengo móvil? Fue el principio del fin.

El Dj ha tenido un puto derrame cerebral e insiste con el mismo tema una y otra vez, la gente ni siquiera se inquieta pero me siento raro. Una extraña pareja se va, debería hacer lo mismo. Pido dos botellas de Absolut Vodka para llevar, cojo un taxi y me voy a casa. Salir no me gusta, no me gusta mover mi andrajoso cuerpo de aquí para allá sin ningún sentido. Tengo la necesidad de cortarme de nuevo, de sentir el vodka trasegando mis heridas.

Llego a casa y pongo algo de música, hay un olor nauseabundo viniendo de la cocina. Enciendo el ordenador, y escribo sobre Ella. Vislumbro el espejo y todo lo vivido se empoza de nuevo como un charco de culpa en la mirada. Encuentro algo de zumo de tomate caducado para este vodka azul y lo derramo en una copa holocáustica de bordes asesinos.
Pienso en cámaras de gas y carne muerta para animarme, la noche acaba de empezar…
Enciendo el móvil: varias llamadas perdidas con olor a prestado. Devuelvo la llamada:

-Mi madre tiene un bulto, le quieren hacer una biopsia...estoy muy asustada...
-Bueno, a veces es bueno saber la fecha en que te debes despedir de alguien.
-Eres un desgraciado ¿es lo único que puedes decirme?
-¿Quedamos para echar un polvo?
Me insulta durante varios minutos y cuelga. Ya no lloraba. El odio es más poderoso que la compasión. Algún día me lo agradecerá.

Apago el móvil.

Pienso en tus labios, ese brevísimo pañuelo de sangre, siempre embriagado por la crueldad de la despedida. Esas piernas ebúrneas –de marfil-, tu voz como una puta aria olvidada que aun se deja sentir. Siempre había un rumor agorero de crespón en todas las canciones que compartimos.
Observo la luna muriendo, esa curva de guadaña. Melancolía, mi vieja amiga, bésame en los labios, tú, que tienes nombre de mujer. ¿Dónde esta mi lugar, dónde esta mi hospicio? Acerquémonos a ese borde frágil de lilas podridas de cementerio, no utilices tus lágrimas afiladas para cortarte de nuevo, restaña el dolor, deja que este hilo de infinito seque la amargura entre los dos.

Estas sombras de féretro rodeándome. Me sirvo otra copa, alma de alfeñique, sin guerra, sin paz. Supongo que estoy triste por Chacon, ese discurso almibarado sobre su adolescencia, la libertad y fraternidad, alcanzar el futuro con fuerza pero también con generosidad. Me ha emocionado, últimamente me emociono fácilmente. También puede ser porque es catalana, y después del cambio de ciclo con Rubalcaba quemado por la derrota electoral puede que tenga posibilidades de ser presidenta. Eso me pone cachondo. Esa inteligencia emocional para manipular. Conozco pocas mujeres inteligentes.
Por cierto, en Sol hay un taller de masaje y osteopatía y un taller para construir cocinas solares. Joder, con la revolución, estamos viviendo un momento histórico de cambio y ni me entero...Je…je…je. Triste.

Pero sigamos…

Un minuto horizontal, el tiempo que tardas en leer esto, como una vena estallando en la esclerótica provocando un eclipse granate de tedio estatual, coágulos venenosos de sombras en tu alma puesta en alquiler. Bienvenidos a mi cantar neurasténico decadente entre fosforescencias de asco carnal. Yerto o Yermo que mas da…

Llamo a alguien. Salta el contestador. Quizá es un poco tarde. Quizá esta en sol follando con una pancarta.

A: “Una de las mejores líneas de Lorca es “agonía, siempre agonía…”piensa en ello cuando mates una cucaracha, cuando sostengas la navaja de afeitar a punto de enfrentarte a otro día más. Eso pensaba Bukowski al menos…
Estoy rodeado de paredes que blanden sonrisas de despedida, los dioses vomitan a mi alrededor. Vuelve, prometo no embrutecerte, sabes que escribo bien a pesar de ser una persona extremadamente despreciable…”

Espero unos segundos y lo vuelvo a apagar.

Hay miles de ojos de sangre en el suelo. A veces pienso en el gas como amante, besándome dormido, recorriendo todo mi cuerpo con su aliento, haciéndome olvidar, una bala con forma de corazón. Alguien enciende un cigarro en una casa adyacente y de pronto todo estalla. Ventanas violando con sus cristales las caras de la gente, paredes deshaciéndose como arena húmeda, esa llama púrpura inundándolo todo. Una primera sonrisa.

Luego pienso en toda esa gente sentada en una plaza esperando a que todo acabe, sin amar ni ser amados, sin recordar como era follar con algo de pasión. Arrastrando los pies por supermercados comprando cosas, miradas tísicas, sin dotar a sus actos de ningún significado. Absortos en la nada, sueños llenos de polvo en un vertedero de palabras.
Como desvestir con besos histéricos y solo encontrar un amor con ojeras de muerte y aliento deicida.
Siempre me quedara la transubstanciación de tu cuerpo y tus flujos en maná/soma imperecedero.

Arecibo (Long Distance Calling) by Long Distance Calling on Grooveshark