lunes, 31 de enero de 2011

Rorschach no tiene tiempo para escribir, esta muy ocupado comprando mucho helado de chocolate. El futuro es inescrutable. 7 De Enero.

Ayer hablé con un amigo por teléfono y me comentó que en febrero se pasaría por Madrid un par de semanas y que si podría hospedarle. "Naturalmente" le contesté, pero al colgar me abrumó un sentimiento de pereza absoluta ante la idea de no estar solo durante dos semanas.

Y que conste que le aprecio y haré de anfitrión y demás zarandadas, pero mi segunda reacción fue esa. Hablando con la guapa Laura verbalizamos el sentimiento: echamos de menos lo que no tenemos, léase pareja, y sin embargo no valoramos demasiado la libertad de la soltería, no dar explicaciones, incluso tener unas perspectivas sexuales mas… variadas.

 Y no sé sí estoy concluyendo un luto extraño o he variado la forma de tomarme las cosas, pero ya no me importa que me digan que me quieren después de abandonarme, que no contesten mis mensajes, que la chica del abrigo rojo no de señales de vida, o que parezca que sólo intereso a chicas que no saben quien es Kierkegaard o Nick Drake. Creo que me empieza a dar igual todo.

Acepto tomarme la vida como viene, y ahora me gusta mi rutina, me encanta pasarme las horas muertas leyendo blogs de gente que nunca voy a conocer, me encanta no tener la obligación de hacer la compra y comer solo, me encanta tirarme todo el día en pijama leyendo o pasear durante horas bajo la lluvia escuchando una y otra y otra y otra vez la misma canción… como si quisiera interiorizarla completamente.

Laura me decía también que Rorschach es diferente, que yo realmente no soy así. Supongo que en la vida real todos somos mas cínicos, mas cobardes. Puede que ser sensible lo único que consigue es hacerte infeliz, porque nadie puede vivir en una burbuja parisina para siempre, ni siquiera en compañía.

caliente by murfila on Grooveshark