miércoles, 6 de febrero de 2013

Escribir es caminar en círculos dentro de uno mismo.

No tenemos necesidad de otros mundos, solo de espejos
pero algunos son entelequias inicuas y agrietadas
y buscamos su reflejo solo porque aceptamos el amor que creemos merecer
aunque sea inadecuado, frío y sucio
aunque solo sea una sombra de luz entre las sabanas.
Y luego, cuando bajamos las escaleras cubiertos de sangre
nadie, nadie, nos puede ayudar
y lo que es peor
la mayoría ni siquiera se percata de ello.

***
Treinta y cinco años, y parece que los mejores días ya se han ido
polvo y ceniza, con algunos pequeños rescoldos las noches de borrachera
la vida, una eterna resaca que fusila
con sus cartas marcadas
todos nuestros sueños.
¿vivir es esquivarlos
cómo si fueran charcos de amor mentiroso?
ven aquí, déjame amarte, quiero demostrarte que no.

***
Escribir se asemeja
a caminar en círculos dentro de uno mismo
acosado por esas grandes preguntas
que a veces llevan a una segunda botella
y otras a una soga en la viga.

Pero seguiré esperando
con la esperanza de que la belleza de tus tacones
suba por mi escalera una noche
Nick Drake de fondo, tu copa de vino manchada de carmín
y así encontrar de pronto todas las respuestas
como un neón de felicidad
dentro de mi cama.

***
Intento olvidar tu nombre, tu voz, tu locura
tus orgasmos, tu risa, tus pechos, tu coño
tus palabras llenas de promesas, tus ojos miel
la forma en que te tocabas el pelo cuando te ponía nerviosa.

Solo fue una mirada que duró demasiado
un fino hilo de felicidad rompiéndose.

Ya solo nos queda observar
como cae lentamente
la nieve en la habitación
mientras el deseo desnudo se estanca.

Ya solo nos queda
dejar que el teclado
siga haciendo el trabajo sucio
antes del punto y final.

Azul y Gris by Mürfila on Grooveshark

lunes, 4 de febrero de 2013

Epílogo Noctívago.

El fantasma de hermosos ojos verdes despierta de su siesta, maúlla con displicencia, se sube a la mesa con increíble torpeza y bebe directamente de la jarra de cristal. De pronto un par de pequeñas figuras, una negra y otra blanca, aparecen en el salón. Nuestro protagonista, a pesar de su sobrepeso, salta con agilidad y corre con rapidez hacía ellos, los tres atraviesan el balcón y caen hacía la calle, Rorschach se incorpora justo a tiempo para ver como atraviesan la pared de un bajo de la calle adyacente. Vaya susto que se va a llevar ella. Luego dirá que los ha visto, pero nadie la creerá.

Aparece Kierk en el salón.
Kierk: Saludo Shalafi, ¿estás ocupado?
Rorschach: Realmente no, tengo algo de fiebre y no puedo dormir. He estado ordenando vuestra historia en el blog: Saga Conejitos Psicóticos, sé que no soy objetivo, pero creo que la primera entrada “El parlamento de conejos” es bastante divertida, y el final, dos meses después, brilla a gran altura. Por cierto, ¿sabes algo de Ophelia?
Kierk: No he tenido noticias de ella desde que te abandonó por aquel advenedizo magnate de las zanahorias, ¿sigues decepcionado?
Rorschach: Si, pero así son las cosas, el amor normalmente nunca está a la altura de las palabras. Es curioso, hace unos días escuché por casualidad la versión de Bob Dylan de House Of The Rising Sun, y recordé como la había descubierto: fue una de mis primeras parejas, a las pocas semanas de estar juntos le dije de pasada que me entusiasmaba la canción original de The Animals, y un día se presentó en mi casa con un cd donde había grabado más de veinte versiones, entre ellas la de Bob Dylan. En su momento no le di demasiada importancia, y ahora, no sé, encuentro que tuvo mucho valor.
Kierk: ¿Quieres decir que amar es ser detallista?
Rorschach: En cierta medida sí, pero me refiero más a gestos, como hacer un juego de tarjetas con pequeños enigmas y dibujos y esconderlo por toda la casa, o regalar de forma sorpresiva un peluche, o después de discutir llamar e intentar arreglarlo el mismo día dejando a un lado el orgullo. Creo que amar es cambiar sin traicionarte, intentar mejorar, estar a la altura de la admiración química. Estaba demasiado mal acostumbrado, pensaba que era algo normal disfrutar de mujeres detallistas, cariñosas, que aceptaban mi forma de ser sin esfuerzo, no las valoré en su justa medida, quizás me he dado cuenta ahora que, a pesar de sus defectos, tuve suerte de conocerlas.
Kierk: Además, si me permites decirlo, no deberías de haber sido demasiado exigente, a fin de cuentas eres una persona muy egoísta y cobarde, nunca estás a la altura en los momentos difíciles.
Rorschach: Tienes razón, dejando aparte mi pantagruélico e insaciable miembro, no tengo demasiado que ofrecer. Quizás mis dedos de pianista, y esa oscura herencia que me permitirá vivir, dentro de unos años, como un burgués. Pero intenta comprender mi trasnochada nostalgia, acabo de volver del trabajo, estoy enfermo, victima de una gripe virulenta que provoca que mis dedos trastabillen sobre el teclado, y nadie me cuida, solo siento soledad.
Kierk: No quiero interrumpir tu lloriqueo, pero nuestra intención era hacer una entrada cómica, no dar la impresión habitual decadente y suicida. Recuerda que esa encantadora MUCHACHA te ha dado un premio.
Rorschach: Ah, sí, la valenciana, ¿tú crees que deberíamos quedar con ella en un hostal?
Kierk: ¡No, no, ¿estás loco?! ¿Por qué pretendes estropear tan bonita amistad solo por un poco de sexo salvaje? No, además, luego te pondría a parir en su blog secreto, ese donde solo escribe sobre sexo duro y hombres.
Rorschach: ¿Y la muchacha catalana?
Kierk: Tampoco, solo te quiere a nivel platónico. Es algo enfermizo, lo se, pero ya sabes, tiene un blog, ¿qué esperabas?
Rorschach: Me engañaron totalmente, me dijeron que si creaba un blog con impostura de poeta las féminas caerían en mis redes en unos meses; llevo dos años y lo único que he conseguido es un montón de amigas. Sino fuera porque soy incapaz de ligar en los bares debido a mi timidez patológica lo cerraría.
Kierk: Hablemos de otras cosas, no te obsesiones, a fin de cuentas siempre te quedara la pornografía, ¿qué te parece que el director de las películas de Star Trek sea también el de la nueva trilogía de Star Wars?
Rorschach: Un puto sacrilegio, pero peor que Lucas no lo puede hacer. Lo que me preocupa realmente es Clerks 3, ¿de que cojones va a hablar? ¿de la familia, del negocio ruinoso? La clave de esas películas era la edad de los protagonistas, aun tenían cierta libertad y tiempo para seguir fracasando, cierta vacua esperanza de redención, pero cuando tienes familia, hipoteca y negocio propio, ¿qué te queda? ya estás en el paredón de la rutina y las responsabilidades. La gente no tiene respeto por su obra, o peor aun, sobrevaloran su propio talento. Espero equivocarme.
Kierk: Todo se está echando a perder, recuerda a las ardillas mutantes, como fueron a Génova dispuestas a destruir a todos esos cabrones, y al final resultó que eran inmunes a la radioactividad, que ni siquiera había un cerebro que comer, miles de generaciones de evolución para crear cucarachas con forma humana que se dedican a la política.
Rorschach: Oye, no se como terminar el post, y ya casi las cinco y media, creo que voy a intentar dormir un poco, quizás con un poco de suerte ni siquiera despierte.
Kierk: Joder, un poco de humor, ya me encargo yo, ¿de acuerdo?
Rorschach: Está bien. Un abrazo, gracias por la conversación.
Kierk: Bueno, ahora que estamos solos, y dado que solo soy un conejo psicótico fruto del delirium tremens de Rorschach, recurriré para finalizar a una poesía del gran Karmelo C. Iribarren:

Las Mujeres

No sé qué tienen, además
de lo que tienen,
pero sin duda es mágico.
                                    Capaces,
con un mínimo gesto,
de hacerte desear
no haber nacido nunca
en un instante
y que al siguiente
te arrojes a sus pies, pasan
siempre de largo.
Sus miradas
desarman.
Sus caricias
te pueden reducir
a un pobre imbécil.

Son como el alumbrado de la vida.
Las mujeres. Lo máximo.

Maldito Sea Tu Nombre by Angeles del Infierno on Grooveshark

miércoles, 30 de enero de 2013

Duermes casi siempre sola, ajena al descosido que transita por mi sexo, ¿por qué no violamos el poema, bailamos desnudos y me haces olvidar mis cicatrices?

Era un barrio tranquilo
de vez en cuando los disparos y los helicópteros de la policía
destrozaban el sueño por las noches
pero si te acostumbrabas a los gritos
a los cuerpos de tiza
y los graffitis de sangre en el suelo
era un barrio tranquilo.

No había dormido bien
sueños extraños
las sabanas huyendo por ventanas de polvo
tú estabas en el alfeizar
riendo sin parar entre jirones de humo
de pronto resbalabas, caías sin que pudiera evitarlo
y el eco de tu risa chocaba contra el asfalto, derramando tu pelo rojo sin vida.
nunca había perdido a una mujer de ese modo.

Me levanté con un terrible dolor de espalda
fui al baño a vomitar mi resaca civilizadamente.
Cuando tiré de la cadena tuve la impresión
que lo mejor de mí huía cañerías abajo
y que aquí solo quedaba una costra oscura de sudor, piel y huesos.

Llevaba en el trabajo siete horas, solo quedaban dos, la petaca ayudaba
atendía a las llamadas de forma lenta, estúpida, con voz monocorde, repitiendo las explicaciones
como si estuviera en un colegio de autistas
los clientes afirmaban entender mis indicaciones, ofendidos por la duda
luego volvían a llamar
el tiempo era el juguete roto de Sísifo
apilando segundo tras segundo, agrietando mi mente.
convirtiendo el contexto en un sumidero, en una picadora de carne.

Se acercó mi supervisor y me felicitó por mi trabajo
“intenta ser más proactivo y llegarás lejos”
me sentía como un judío
limpiando
flirteando
masturbando
rezando
a las espitas de gas en Auschwitz.

Era casi el final de la jornada, de madrugada, cuando llamó Ella
histérica, gritando
llevaba media hora sin poder conectarse a internet, no podía consentir esa clase de errores
me recordaba a una de mis novias
todo ese potencial de puta indecorosa
gesticulando, cubriendo de ira y saliva la habitación.
Pero los dos sabíamos que esa llamada representaba algo más
era toda la frustración contenida 
por todos esos errores
que no disponían de teléfono de reclamaciones
como el error de su código genético
de su voz chirriante
de la pérdida de su fe
el error de una cama manchada de frío y desapego
y de unas canas representando solo tiempo perdido.

Alguien tenía que pagar por todo aquello.

La llamada duró demasiado
pero al final colgó cansada de ladrar.
La petaca estaba vacía
la espalda me dolía más que nunca.

Terminó la jornada y apunté todos sus datos personales.

Me imaginé entonces llamando con número oculto y voz impostada
solicitando que le quitasen el servicio de sms
y luego, desde un locutorio, gestionando su portabilidad a otra compañía
seleccionando el móvil más caro, haciendo caso omiso de la penalización de trescientos euros
sabía como funcionaba, sería un lío muy farragoso de solucionar
luego la subscribiría a varias páginas eróticas de contactos
de esas que solo solicitan un número de tarjeta y dos datos personales
sería la versión moderna de poner el número de tu ex en el lavabo de una discoteca.

Pero después pensé que ella
ya tenía suficiente con ser Ella
en casa había más alcohol
y eso, ahora mismo, era lo único importante.

The Last Day of Summer by The Cure on Grooveshark

domingo, 27 de enero de 2013

Muescas.

Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis copas
segunda botella
estoy pensando en las cosas normales, ya sabéis, el suicidio
con esa sinceridad de las entradas escondidas
me siento culpable, oh, sí
por asesinar vuestros ojos con la mediocridad de mis palabras
por eso apunto el arma a mi sien
buscando un digno final en el eco sardónico del disparo
que por fin esparcirá mis sesos
formando un bonito mosaico de mierda en la pared.

Pero aparece el fantasma de ojos verdes
tropezando por el teclado.

Bajo el arma
pero la amarga melancolía de la soledad sigue ahí
agazapada
el insomnio, la terrible decepción que me consume y lleva a la misoginia
esa forma irreal de ver el mundo
como si fuera un Show De Truman canallesco y estúpido
no sé nada
¿alguien sabe realmente algo?
¿cómo continuar cuando todo parece tan terrible
fútil
y hermoso a la vez?

Surge el impulso, ¿podéis dejar de leer?
me gustaría estar a solas con mi musa, rendirle un pequeño tributo
porque antes no me sentía así, y cada vez resulta más difícil recordar...
                                                                                                [¿cómo es ella?]
ella es una fisura en el tiempo que me permite volver a ser romántico
                                                                                                [esa mezcla de ignorancia, candidez e idealismo]
ella baila en el alfeizar y me tatúa un pájaro azul cada vez que me besa en la comisura del labio
ella es una bofetada, una falda corta y airada, una imperfecta veleidad
ella es música, un saxofón, un piano, una letra de puntos suspensivos
ella es un abrigo rojo una noche de lluvia sin paraguas
ella es una niña que juega a ser adulta de gesto altivo
ella es una llamada de madrugada cuando me siento solo
                                                                                        [cuando necesito que creas en mí aunque yo no lo haga]
ella es una caricia en la nunca, una mirada que necesita el silencio
ella es el fuego cantando entre los arboles de papel de un poema
ella es una rayuela que, desde mi tejado, parece un rostro de tiza sonriente.

Ella es todo eso y más.

Por eso hiere saber
que nunca estuve a la altura
no existe Rorschach
tampoco Mario
solo un montón de años apilados sin mérito alguno
intentando esconderse en una fosa común
sin atreverse a pedir antes
perdón por su traición.

Everybody Knows by Leonard Cohen on Grooveshark