Ese punto de fuga donde el
mundo se detiene, la mente se abre y nos evadimos; el arrebato cuando descubres
una canción, una obra de arte de tres minutos y medio, y quedas extasiado, sin
poder respirar, con agonía absorta y expectativa. En la niñez ocurre con nostálgica
simpleza. Por eso el paso del tiempo es un enemigo para todos aquellos
buscadores constantes de ese punto de fuga, de esa emoción.
Sentado en el sofá, la
televisión de fondo, tu cabeza silueteada por su luz de ruido blanco, el carmín
rojo alzándose ante mí, envolviéndolo todo. Carmín color pasión, violación,
penetración, fascinación, perversión. Huellas de vida en la copa de vino. Da igual
donde mire: el mundo se ha transformado en unos ojos cobrizos incendiados por el
deseo, en un infierno carmesí, en una herida abierta que supura ausencia y lo
ahoga todo. ¿Virgo granate, rubor escarlata? El mar es violado por un atardecer
de cuervos.
Habitemos lo evitable. Podríamos
bailar, nunca estarías sola, vigilo tus sueños a la sombra de tus pestañas. Mariposas
de saliva brotan de tu coño y se posan en mis dedos antes de morir. La poesía
es una habitación que huele a sexo y sudor. Sombras chinescas de placer. Charcos.
Templos con forma de manos. Canicas. Fulares. Insomnio. Laberintos emocionales
que llenan la boca y despellejan rodillas. Piel Demolida. Cigarros llenos de
cipreses que lloran al viento. Como un revolver cargado sin determinación.
Tinta derramada. Corpiños de silencio. La conjetura. El pasillo embrujado sin
retorno que oculta un tú dentro de un yo.
I've been waiting for a guide
to come and take me by the hand
Could these sensations make me
feel the pleasures of a normal man?
New sensations bear the
innocence, leave them for another day
I've got the spirit, lose the feeling, take the shock away
I've got the spirit, lose the feeling, take the shock away