sábado, 24 de junio de 2017

02/30 - Las hormigas se precipitaban por el borde del mundo, como si la verdad estuviera en la ficción de un helecho de plástico.

El poeta buscando más allá de las líneas de su mano extendida
Sentirse perdido, arrullado por la intrascendencia
“Tienes demasiado tiempo para pensar”, me dicen por ahí
Cuál es la solución entonces, pregunto, ¿tener menos tiempo libre?
¿Hacer de la costumbre instinto?
¿De la belleza un círculo cerrado, un vicio oscuro, un remordimiento?
Observo la piel, la palabra, la carne rasurada en el espejo
Lo que puedo haber sido y no nos permitimos ser
Como un cuchillo frio y hermoso
Pero sin filo
El final de algo que no funciona

Un dios enano cruza las piernas exasperado
El mundo nos ha decepcionado a los dos
Las bombas no estallan nunca
Las putas adoran la oreja de Van Gogh después de mearse encima de sus cuadros
Nos dejamos dominar por el dinero, por el miedo, por el frío de olvidamos de nosotros mismos
Y luego solo quedan unos zapatos muertos debajo de la cama
Tres facturas
Y un par de orgasmos de saldo en noches de escarcha caliente

El embrutecimiento de las ratas paseando por mi cerebro
Devorando las ideas, los clichés y todos los amores falsos
Devorando el esplendor, la humanidad y la gloria

Para qué hacer preguntas a las ratas
Si solo están apuñalando vacíos
Para qué quejarse de la oscuridad del último peldaño
Si la puerta ya está cerrada

Mete el dedo en la grieta
Escava hasta donde cesan las imágenes
Hasta la ceguera, el desnacer y el silencio sonámbulo
Y arrasa con todo.