viernes, 27 de septiembre de 2013

Un nombre ensuciado por amor se convierte en un templo sin dios.

Madrugada, escuchando muy bajito el último disco de Goldfrapp -una preciosidad-, pensando en deshojar cuerpos; en la Muerte, noctívaga y esbelta, que me pide con timidez una cita en la noche otoñal.

Luego, querida, luego, ahora déjame blandir el poema como espada, quiero dejar de cebar el amor y matar con ella. Y luego limpiar los restos de esperma y sangre en sus sabanas de puta.

No se pueden dejar comentarios en el viejo blog decadente, ¿por qué? Quizás quiere estar solo durante un tiempo, buscar cierta honestidad en el teclado, quizás quiere inmolarse y no dar explicación por ello, quizás solo sea un pequeño arrebato de idiotez.

De todas formas queda el correo privado hasta que todo vuelva a la normalidad.


El monstruo púrpura golpea la hoja en blanco, escupe idiosincrasia. Dos veces. Tres. Me siento cansado, triste, desubicado dentro de. Quizás sea la edad, torpe grasa, piel y carne; el tiempo corriendo con mi vida como un perro que intenta esconder su hueso, buscando un lugar solitario donde enterrarlo, manchando la nieve con tinta roja que parece sangre; esa misma tinta que huye del párrafo buscando algo vivo.

Agujas blancas… ¿son correctas las huellas que dejamos en el sueño? Se nos permiten pocos errores antes de morir entre clavos, cruces y llamas. Por eso, antes del beso de gasolina, saca el estilete, baila conmigo ante el espejo, haz saltar chispas y astillas de tu cerebro de mariposa. Dices que tu alma supura enfermedad y tedio, ¿qué es el alma? No elijas observar la hermosura de la derrota, el daño recibido. No elijas ser esparto. Cascabel. Sonido en el Vacío. Inerte. Inane. Insípido, Insalubre. Carne muerta, fofa, idiota, elegíaca. Sal. Huye. Eres más que un condicionamiento. Eres un ser real hambriento de caricias.

Los cocodrilos se enfadan, ofendo su secreto, escupen relojes de bilis y conocimiento muerto. Preñan mis ojos con sueños de bombas atómicas. Pero incluso ahí, en la pared de mi jaula, veo la figura de una pareja, ceniza de fantasmas, en un abrazo único, cabal y eterno.

Jo by Goldfrapp on Grooveshark