jueves, 1 de noviembre de 2012

El coño es la parte más divertida del amor. Luego empiezan las palabras y todo se estropea.

La noche de Halloween estaba transcurriendo lenta y deleznable. Otra noche en que me sentía solo y cachondo, una combinación jodida. Las relaciones humanas estaban condenadas al fracaso, demasiados miedos, represión, dolor. No había tabula rasa, todos insistían en arrastrar su lastre de experiencias dañinas y fracasos. Lo peor era que los primeros meses de relación, únicos, químicamente fantásticos, se iban al garete ahogados por la frustración y la tontería.

Llevaba ya un par de horas bebiendo en aquel bar del extrarradio, hundido en ese estado comatoso del cerebro donde ya nada importa, cuando apareció ella. Era enormemente gorda, gigantesca, riadas de carne sin fin. Se sentó junto a mí. Era algo lisérgico contemplar como envolvía el taburete, como sus muslos bajaban lentamente hasta el suelo y lo cubrían todo. Quizás hubo charla, quizás incluso le invité a una copa, atónito como estaba ante tanta inmensidad, ¿cómo había conseguido sobrevivir, de dónde había salido? Lo importante es que algún momento, sin previo aviso, ese pantagruélico caparazón de carne se abalanzo sobre mí, como el suelo ascendiendo hacía el suicida, sin ninguna opción de esquivarlo.

Elipsis. Estaba en su casa, bebida en mano. Algo se deshacía dentro del vaso. Sonreía tranquilo, no corría peligro, era imposible ante el espectáculo de su excesiva feminidad que pudiéramos seguir adelante. Ella empezó con sus arrumacos. Sus pechos eran enormes masas de carne, eclipses, infringían con su sola existencia varias leyes físicas. Se saco uno de ellos y me golpeó dejándome casi inconsciente. Su boca, como una ventosa agria, empezó a succionar. Sentí la primera falange de su dedo entrando sin permiso en mi culo. ¡Cristo!, me estaba violando de todas las maneras posibles.
Pero al rato mi polla, como un jodido milagro, como Lázaro levantándose de la tumba, como un puto escupitajo al sentido común, apareció, enhiesta, enorme, brillante, palpitante, dolorosa incluso. Ella alzó su cara victoriosa, de rana sonriente, y se tumbó en la cama.

Joder, estaba condenado.

Me alcé sobre ella y empecé a bombear. No había manera. Había demasiado de todo, no encontraba el lugar, como si fuera un jodido liliputiense. Empezó a reírse. Puta. Le iba a dar su ración de carne aunque me costase toda la noche.

Conseguí entrar, absurda ironía, era prieto y delgado, daba un par de empujones y enseguida me expulsaba. Ella no paraba de reír y moverse de arriba abajo, de izquierda a derecha, en círculos, debía de pensar que su coño era una lavadora. Intenté alzar una de sus piernas y algo crujió en mi espalda. Me daba cada meneo que terminaba en el suelo, como un púgil en la lona escuchando la cuenta atrás del árbitro. Entonces me levantaba, intentaba escalar de nuevo esa montaña de carne, hundiendo en ella mis dedos como garfios, y justo cuando conseguía volver a coger el ritmo, ¡Bum! Al suelo otra vez.

En algún momento la cama tembló y las patas delanteras se rompieron con un chasquido. Era como un puto rodeo, intentaba agarrarme a algo pero todo era demasiado grande o resbaladizo. Trasegaba, bebía un lingotazo de la botella de whisky rancio que tenía en el suelo y seguía dándole. No tenía sentido, no disfrutábamos con ello, estábamos atrapados. Pero no podíamos dejarlo, había que culminar, era como estar en la fábrica cuando aún quedaban cinco horas y decías “un poco más, diez minutos más” y seguías y seguíais. Y el motivo se difuminada poco a poco, y solo quedaba la inercia, intentar no volverte loco.

Un par de décadas de sufrimiento después una extraña claridad empezó a retumbar en la habitación. Estaba amaneciendo. Tenía la polla en carne viva y el cuerpo lleno de moratones. Me había desmayado un par de veces. Ella sin embargo parecía cada vez más grande, me cubría con su cuerpo insaciable, inagotable. Empecé a entenderlo, se alimentaba de decadentes, éramos su comida, una súcubo grande y gorda extrayéndonos la energía vital. No había esperanza…

De pronto hizo un ruido extraño, como de ahogo o estertor, un gemido inconexo, no de placer, más bien como el llanto contenido de una madre ante el ataúd de su hijo. Sentí como despedazaba mi polla ahí abajo, era un zángano mutilado cayendo desde el cielo después de haber fecundado a la abeja reina; uno entre decenas.

Y así acabó todo, en ese grito de guerra coital. Me soltó, liberó su presa. Había sobrevivido. Había ganado esta batalla. Una prueba de orgullo en el lugar equivocado.

El dolor era vida, me levanté cojeando, no quise mirar ahí abajo, sabía que no iba poder usarla en mucho tiempo. Empecé a vestirme. Ella ya roncaba ruidosamente. Le eché el último tiento a la botella, la terminé, y salí de allí.

Había demasiada luz. No sabía donde cojones estaba. Miré el reloj. Mierda, en tres horas tendría que volver al trabajo.

Un chino vendía cerveza al final de la calle. Por fin algo de piedad en esta ciudad sin dios.

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40 comentarios:


  1. Que terrrorífico, pobre polla, que penita da jajjaja

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    1. Sin duda el elemento fálico es todo un superviviente.
      Beso.

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  2. Me recuerda a algunas de las historias de Buk y sus mujeres, especialmente a Martha en Factótum. Te faltó decir "estuvo de puta madre, o fue uno de los mejores polvos de mi vida". Me resulta divertido pero reconozco que Hank escribe para hacer reír a las chicas guapas, una estrategia muy estudiada que le funcionaba a las mil maravillas pero sólo con las tías buenas. ¿Esta usted tramando algo? ;)
    Besos

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    1. Sí, resulta un pequeño homenaje, a mi estilo, de “la puta de ciento veinte kilos” el relato de una de las primeras experiencias del señor Bukowski.
      Bueno, ya sabe usted, como seguidora talludita, que realmente toda esta pantomima del blog y la decadencia solo tiene como finalidad ligar ;)
      Besos.

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    2. Jajaja Talludita pero apretadita ¡eh! y a usted se le pasa el arroz ¿No? Esto promete, seremos la pareja perfecta, lo veo ;)
      Pero el blog no sirve para ligar (ambos lo sabemos) así que no se ande por las ramas y vaya al grano caballero...
      Un enorme beso y una pequeña paliza. Reguapo.

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  3. Pues no sé si era la intención, ni sadría decir el motivo... quizá la enormidad... que "fuera como un rodeo", seguro... la anlogía demoníaca... o tu pasmo ante su grandeza... pero me ha hecho reír, de verdad, como tanto necesitaba esta tarde.

    Gracias, señor.

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    1. Ja, ja. Muy mal lo he tenido que hacer cuando albergas dudas. ¡Sí, Claro! es un relato cómico, o esto intentaba.
      Supuse que tanta sobredosis de decadencia acabaría hundiendo las visitas ;)
      Un abrazo en estas tardes de otoño frío.

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  4. jajaja, no tengo que mentirte ;)) me he reído muchísimo con esta barbaridad inmensa de carne en palabras que has escrito jajaja
    Pobrecito, atrapado por un AGUJERO NEGRO:-)

    Te imagino ahí encaramado pelando con ella y ¡¡bum!! al suelo y haaalee... ootra vez al ataque...y ¡¡bum!! al suelo...jajaja

    Creo que deberás resignarte ante lo evidente, mi querido M, lo tuyo va a ser la vida monacal, así... a lo trapense, silencio y castidad:-)

    Muaaaaaakss ... me voy partida de la risa.

    Que tu tarde sea igual de buena que este ratito que me has regalado. Graaaciaaaasss...

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    1. Bueno, ya sabes, en el fondo, aunque sea de forma cínica, los decadentes solemos reírnos más a menudo de lo que a priori muestran nuestros post ;)
      Así no te preocuparas tanto.
      Muse y risas femeninas ¿qué más se puede pedir? Una vida monacal desde luego no, aunque en caso de conseguir novia, una siglo de estos, espero que al menos no ronque.
      Muchos besos guapa.

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  5. Creo que una aventura como la del relato únicamente puede ocurrir en Halloween, es la noche de las almas en pena, pero también cuando los espíritus se liberan de sus cadenas, durante esas horas todo puede suceder..
    Dime Rorschach Kovacs ¿truco o trato?
    Besos encantados.

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    1. ¿blog personal o blog sobre una temática que le interese especialmente? ;)
      Sí, ciertamente las noches de Halloween dan mucho de sí, también cualquier noche en la que rompas con los horarios y te dejes llevar por las circunstancias o las desconocidas.
      Muchos besos bella dama.

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    2. ;)
      Creo que el trasfondo personal en un blog es inevitable, luego está la habilidad para conectar con el lector/a; yo lo he comprobado con este post aunque tengo ventaja, que lo de reírme yo sola lo tienen bastante asumido en mi entorno...
      Por lo demás, para romper horarios y dejarse llevar cualquier noche, sea Halloween o no, si uno sabe montárselo bien, tanto truco como trato son dos buenas opciones ¿no crees?.
      Recibo esos besos, que siempre vienen tan bien.

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  6. Última salida, Brooklyn. ¡Pero qué fuerte y tétrico para un día de santos! pero qué demonios, agnósticos y nihilistas. Aquí cabe de todo. Del primer párrafo te diré que me ha encantado esa pequeña y efímera reflexión de las relaciones humanas; yo es que últimamente no creo en ellas, sólo en el sexo, piel con piel sabe mejor, claro que sí, pero cuando no hay nada mas cerca se intenta disfrutar con lo que hay a mano, y la de sorpresas que se pueden encontrar en el fondo de una caja.

    Del resto, pues simplemente brillante. Hacía falta un poco de humor y además lo consigues a lo John Waters (supongo que un chico como tú lo conoce ) con esa cosa mórbida y rebosante. El otro día leía en otro blog otro polvo de estos surrealistas de un tío con una enana, era gracioso y muy Lynch. Aquí también encontré ese recuerdo al cineasta, por ese surrealismo con toques cómicos, la extravagancia y el ambiente enrarecido. Y algo más de tu poeta favorito, en ese final; mirar el reloj, volver al trabajo, la compra de esas cervezas... sólo es mi apreciación.

    Me he divertido muchísimo, gracias Rorschach. ¡Estás que te sales!

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    1. Efectivamente “Ultima salida Brooklyn” bien, solo por eso te llevas el premio al mejor comentario de esta entrada ;)

      En cuanto al primer párrafo es una pequeña reflexión nacida de la experiencia, a veces es mejor disfrutar el presente puro, luego ya se encargará el contexto o las circunstancias de destrozar el futuro y las posibilidades.
      Deberías de escribir más sobre esa caja, tiene potencial como metáfora ;)

      Reconozco que del director John Waters aparte de Pink Flamingos no conozco nada. Bukowski siempre está, un sincero homenaje, pero no tanto en el final como en esa pequeña reflexión sobre las fábricas. Tengo que leer ese blog. Me gustan los polvos surrealistas, de esos también he tenido unos cuantos, aunque nunca he llegado a romper ninguna cama…xD
      Esa era la intención, me alegra haber acertado contigo. Besos querida.

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  7. Nada, nada, me dejaste toda traumatizada con lo del coño canoso y ahora la palabra "coño" me asusta.

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    1. Pues tendrás que darme alguna alternativa, me temo que vagina u otros sinónimos más vulgares no me atraen demasiado ;)
      Beso.

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  8. Buenísimo... No se, lo primero que acudió a mi cabeza, fue ese fragmento del documental en el que Bukowski, daba pequeñas pinceladas sobre su primer polvo con una mole 15okg. Has generado una atmósfera emocional, y una radiografía de sensaciones realmente entretenida, y el giro revelador de la fagocitadora de decadentes, la leche. XD
    Resumiendo, haces unas mezcolanzas exquisitas.

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    1. Muy bien, no solo te has visto el documental, sino que además has recordado la referencia a ese relato. Premio también para ti.
      Bueno, he de decir que he encontrado alguna mantis religiosa de decadentes. Es un mundo peligroso el que existe ahí afuera…xD
      Me alegra que te haya gustado. Una reverencia y un beso.

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  9. Jajajaja joder, vaya nochecita... Una súcubo inmensa.
    Tu empeño es loable. Al final follas por puro empeño.
    Me he reido mucho, aunque en el fondo sea triste.
    Las patas de la cama rompiéndose... Me suena, juas.
    Nada, ahora celibato obligatorio, a recuperarte.
    Besos, decadente violado.

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    1. Ja, ja, ¿en el fondo triste? Nah, no creo. Una aventura más de nuestro decadente favorito. Pero no te escabullas, yo he cumplido y he escrito un relato cómico, o sea que ya sabes, tienes que hacer lo propio, hay que dar un pequeño empujón al ánimo.
      Besos encantadora de nubes.

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    2. Hombre, tú lleno de moratones, tu polla hecha trizas... Un poco triste es, para ti. Maternal que soy, juas.
      Échale un vistazo y me dices si es cómico o triste, ya sabes.
      Besos de amanecer.

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  10. !!Hola,rorsch!!

    Me has hecho reír,lo necesitaba,ha sido muy bueno tu relato.Una imagen de una buena película,me fascino cuando la vi.Me encanta Jennifer Jason Leigh.Un post esplendido.Muchísimos besitos,rorsch.

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    1. Vaya, otra especialista en imágenes de películas. La película muy bien, aunque si te pareció dura, no te leas el libro, es bastante peor, con muchos más detalles sórdidos.
      Me alegra provocar risas de vez en cuando, no quiero suicidios en masa por culpa de mis entradas, y mas con el apocalipsis maya a punto de hacer el trabajo sucio en un mes…xD
      Besos también para ti querida Celeste.

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  11. Pues debo de ser la única a la que no le ha hecho reír tu relato (debe de ser mi humor catalán), a mi me ha producido angustia, pensar que te estaba sucediendo eso, no sé, es que aún me pregunto si es verdad o ficción.

    Como siempre un texto de sobresaliente cum laude, pero... ufff, tremendo.

    Un beso

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    1. Todo tiene su punto de ficción y realidad, pero prefiero no aclararlo demasiado, divertido para vosotros, y un punto de necesario anonimato para mí ;)
      Me alegra que hayas sabido disfrutarlo, a pesar de ese “humor catalán” que por inteligente suele ser más exigente.
      Un abrazo.

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  12. oye, qué coño pasa? solo te escriben mujeres? vaya crack... buen relato, he notado de inmediato el homenaje al relato de hank, buen equilibrio entre sordidez y humor... ando curioseando por tu blog, buen material, enhorabuena...

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    1. Ja, ja. Bueno, supongo que en ese aspecto he tenido suerte, de todas formas es normal creo que hay mayoría de blogs femeninos por aquí.
      Si, ya he comentado, me apetecía después de volverme a ver los documentales, tener otra noche “sucia” y que mejor modo que inspirarse en ese pequeño relato de Buk. Yo también he estado curioseando en el tuyo, me hice seguidor hace unos días. Tienes relatos muy buenos, lástima que no actualices más a menudo.
      Un saludo.

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    1. Nah, ya sabes, la vieja mezcla de sexo desesperado y noche aciaga.
      Un saludo muchacho ;)

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  14. a tu relato solo le falta un poco de sexo matutino por el ombligo(si estaba tan gorda habría sido factible)
    Si que se parece bastante a las experiencias de Bukowski ...

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    1. Puede que escriba una segunda parte, es una idea maravillosa...
      Un saludo.

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  15. Muy decadente... tienes algún trauma infantil al respecto de la obesidad?? XD Todo es tan relativo xD Pero sinceramente no me gusta ese machismo y ese insulto hacía la idea de mujer solo por estar obesa. Un beso!

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    1. Siempre he estado delgado.
      Compartes el problema de muchas pseudo feministas, y es carecer de sentido del humor. Reivindica otras cosas, no chorradas, te tengo por alguien mas inteligente.
      Beso.

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  16. Aaaaaaaaaaachuuuuuuuuuuuuuuchoooooooooooooooon para Rorschach

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  17. Decir que, a pesar de lo traumático o decadente de la situación, me he reído un buen rato. Te expresas muy bien, jajaja.

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    1. Esa es la idea, si solo hay decadencia me quedaría sin visitas, y eso suele poner muy triste al artista…xD
      Besos.

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