miércoles, 29 de junio de 2016

Análisis del resultado del 26J

Hay muchas noticias sobre un posible “pucherazo” y manipulación de votos. No, no nos flipemos, aquí ha habido ocho millones de personas que han votado al PP a pesar de la corrupción y su política del miedo. Y más de un millón de votantes de izquierda que se han quedado en casa viendo el fútbol y no han querido votar esta coalición. Fin. Es un país de necios, de cainismo entre las diferentes sensibilidades de izquierda y con un votante de derechas tal fiel que parece que sigue en la dictadura. Lo demás me sobra, hay que saber perder, aunque suene a discurso deportivo. Pero vamos a analizar un poco lo que ha sucedido el 26J:


Lo más importante: la estrategia del miedo ha funcionado. La verdadera victoria es de los medios de comunicación. La prensa escrita no tiene ni las ventas ni la influencia de antaño pero continúa marcando la agenda política. La máquina del fango funciona, difama y algo queda, no puedes tener un debate serio sobre Podemos sin que salga Venezuela o Grecia. Han magnificando cualquier rumor sobre Podemos mientras minimizaban los escándalos de corrupción, han sepultado la esperanza de cambio. Venezuela, Irán, ETA… todo ha servido para desgastar a la formación morada. Hay demasiada gente todavía en España que no usa Internet, o no se informa por Twitter o leyendo periódicos digitales, algo que algunos dirigentes de Podemos deberían empezar a asumir.

Como contrapartida se demuestra que la corrupción no desgasta al PP, parece incluso que lo refuerza. Fernández Díaz mejora su resultado en Barcelona. Sorpasso a Susana Díaz en Andalucía, sube en Valencia donde hay un caso de corrupción nuevo cada semana, sube en Canarias después del descalabro del exministro Soria. Y así en casi toda España. Sus votantes prefieren al corrupto que a la incertidumbre de políticos jóvenes de dudoso pasado. Mientras el mundo avanza, España se queda paralizada. Ha ganado la mediocridad, la pasividad, la mojigatería, el hooligan de las siglas políticas, el Franquismo sociológico. 

Es un hecho que las encuestas se han cocinado con el fin de hinchar desmesuradamente el apoyo a Podemos con el objetivo de movilizar al electorado más conservador. La diferencia entre encuestas y resultados es demasiado abismal como para pensar otra cosa. Hablamos de la misma gente, como nuestro querido Ministro del Interior Fernández Díaz, que destroza la sanidad catalana de forma encubierta para frenar el independentismo o que conspira contra políticos rivales. Pero también creo que el Brexit ha tenido bastante que ver, la gente lo ha relacionado con Podemos y, de nuevo, la falta de cultura política y no ir al fondo de la noticia, les ha asustado. Pues nada chicos, cuando Marine Le Pen intente su Frexit mandad a Rajoy a solucionarlo.

Cuidado con las guerras internas. Cuando todavía no se había realizado el escrutinio completo, ya se leían voces en las redes sociales pidiendo la cabeza de Iglesias y sugiriendo de forma nada implícita que es Errejón quién debe tomar las riendas del partido. Las victorias siempre son colectivas; las derrotas tienen un único culpable. Podemos Euskadi y Andalucía exigen voz en el Congreso, grupo propio. Compromís anuncia que volverá a irse al Grupo Mixto si no consigue grupo propio en el Congreso. Así es cómo funcionan las cosas. También, obviamente, echan la culpa al acuerdo con IU de los resultados, aunque sospecho que ha sido gracias a esta confluencia “fracasada” que no ha habido un peor resultado. Sí, la confluencia no ha funcionado, y es normal. No puedes primero decir que no hay izquierdas ni derechas, luego tener un discurso esquizoide de poli bueno poli malo, luego afirmar que eres de izquierdas, comunista de joven y social demócrata en la madurez. Es poco serio, parece que te estás burlando de la gente. No puedes ir pidiendo sillones, hablar de la sonrisa del destino, de la cal viva, y luego buscar el apoyo del PSOE murmurando en el debate como una doncella triste a la que nadie la quiere. No ha colado, hay un límite entre intentar ser transversal y dejar de ser coherente. No puedes venir con un catálogo IKEA como programa porque hasta yo, que soy votante convencido, entiendo que una cosa es ganar votos y otra conseguir titulares en los periódicos digitales. La estrategia electoral no ha funcionado, ha sido demasiado conservadora, ruido blanco. Pero eso no implica que tenga que dimitir nadie. Creo que Pablo Iglesias es la persona adecuada, y ahí tiene que seguir.

Hubo mucha gente que antes de que existiera Podemos salía a la calle, que formaba parte del 15M, de las mareas de sanidad, educación y justicia, movilización minera, del Rodea el Congreso, de los escraches a políticos, de parar desahucios. Llego Podemos y toda esa movilización paró. Parece que hemos pensando que Pablo Iglesias era el nuevo mesías que venía a hacer todo nuestro trabajo, que iba a conseguir mayoría absoluta y nos iba a salvar de todo, incluso de nosotros mismos. Y en su tiempo libre también al resto del mundo. Nunca va a pasar eso, no vale con ser solo activista del Facebook dando al “me gusta” y al “compartir”. La maquinaria electoral de las redes sociales, los titulares y los golpes de efecto ya han tocado su techo de cristal. Ahora lo que toca es la pedagogía, es explicarle a tu vecino que la nacionalización de sectores estratégicos no implica que nos vayamos a quedarnos sin papel higiénico, que la renta básica no es un salvavidas para vagos, que España no es Venezuela, que hay otras formas de informarse aparte de Telemadrid, que los comunistas no quieren quemar las iglesias, que se podría revisar el Concordato porque no es lógico que la Iglesia no pague el IBI, que Europa es una trampa de fiscalidad desigual que solo nos puede llevar a la ruina, que el Brexit es una consecuencia lógica de muchos factores, no solo la xenofobia, etcétera…

He de reconocer que estoy frustrado y enfadado por estos resultados. No me lo esperaba, también caí en la trampa de las encuestas. Pero sigo viviendo en este país. Lo único bueno de todo esto es que ahora tenemos por delante otros cuatro años, Rajoy seguirá haciendo lo mismo que hasta ahora –ya adelanto: dentro de poco tendremos otra subida del IVA-, y el PSOE y Ciudadanos se retratarán, uno permitiendo su investidura, el otro con su ideología de derechas. Espero que otros cuatro años de ineptitud y recortes consigan que algunos pierdan el miedo al cambio y entre todos consigamos convertir esta dictadura de facto en algo más parecido a una democracia real.

Pd: Artículo muy interesante de Ignacio Escolar: "Por qué fracasó el sorpasso"