viernes, 19 de febrero de 2016

Bienvenidos a la Inquisición 2016

“¿Se quitó usted la camiseta y se quedó en sujetador? ¿No le parece ofensivo?” Así comienza el juicio contra Rita Maestre por una protesta pacífica en la capilla de la facultad. “Un torso desnudo no tiene por qué ser una cosa ofensiva… nuestro objetivo no era ofender”, contesta Rita. 

El mediático “asalto” a esta capilla sucedió en la Universidad Complutense de Madrid, el 10 de marzo de 2011, en una semana cargada de actos sobre feminismo, mujer y género en torno al 8 de marzo. Un grupo de personas, lideradas por mujeres, entraron en la capilla de la facultad, corearon unas consignas, leyeron un manifiesto con citas homófobas y misóginas de algunos altos cargos de la Iglesia, algunas se quitaron las camisetas, y se marcharon por donde habían venido. Reivindicaban una separación real entre Iglesia, Estado y educación; y visibilizaban la subordinación de las mujeres que tradicionalmente ha perpetuado la Iglesia. Ahora piden un año de prisión para Rita Maestre.

“¿Vio usted a mujeres besándose en la boca?”. “¿Escuchó usted referencia a la virginidad de María, madre de Dios?”. Son algunas de las preguntas que el jefe de la organización ultraconservadora Alternativa Española, heredero de un partido de extrema derecha; y el centro jurídico Tomás Moro, asociación antiabortista, cuyo lema es “cristianizando el derecho, cristianizando la sociedad”. No sabemos qué es peor para las dos acusaciones, si la separación iglesia-estado, o la reivindicación feminista.
En el turno para el informe final de las acusaciones, la fiscala concluye que estas mujeres alardeaban de ser “putas, libres y bolleras”, quitándose las camisetas y los pañuelos en un claro gesto de liberación de la mujer. Que el ánimo era de ofender, humillar y burlarse de la moral católica, y que es intolerable que aun hoy a Rita Maestre esto le parezca una protesta legítima. Ante esto, a la acusación de los ultraconservadores de Alternativa Española, no les queda más remedio que decir que el alegato del Ministerio Público había sido “magnífico”. Y así se retrata de nuevo la fiscalía politizada hasta extremos vergonzantes.

La Iglesia Católica es la institución que más legitimó y se benefició del franquismo y que más ha combatido el reconocimiento de los derechos de las mujeres y los homosexuales. Es la organización con más casos de pederastia, hasta unos niveles escandalosos, sobre todo en su afán por ocultarlos y ningunear a las víctimas. Pero dejando a un lado las idiosincrasias de esta secta retrógrada de MIERDA, a ver si algunos se enteran de que vivimos en un estado laico, aconfesional, y que no se debe permitir que sigan disfrutando de los privilegios que les otorgo el franquismo en las universidades públicas. Mientras tanto, entre la apatía y la inacción: bienvenidos a la Inquisición 2016