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lunes, 4 de marzo de 2013

Palabras que cuestan la lucidez al ojo humano.

Algo se pudre en mi interior
lo noto vomitando dentro de mí
la música sigue ensordecedora
mis vecinos golpean con violencia las paredes
la policía amenaza
pero nada importa
mi barrio es un cementerio
todos estamos muertos
solo he sido el primero en darse cuenta de ello.

Llamo otra vez al manicomio
esta vez comunica
quizás sea la chica de las mamadas.

Peter pan sigue ahí
despedazado en el armario
los monstruos siempre ganan
el Capitán Garfio ríe
princesa, ¿dónde estás?
¿por qué me dejaste aquí, como una marioneta abandonada?

Recuerdo aquella vez
fumaba como si fuera 
una puta en la cornisa
y el portero no me dejaba entrar
esa montaña de carne
ojos como diminutos botones sin vida
apagué lentamente el cigarro en mi mano
y pregunté:
¿ahora sí puedo pasar?
se hizo a un lado.

Las palabras ardían con una sonrisa tosca
pero no podía protegerme de ellas
tenía muñones por manos
¿la poesía es un sacrificio o una conquista?
¿un arco de tiempo donde el superyó dispara a bocajarro a la eternidad?
¿es la belleza, como espejismo del alma, que hay en la lluvia de tus bragas?
Penetro, desfloro a la esposa del Bien
con mi poesía de goma de borrar
bailamos en el fango de una habitación a oscuras
cortamos el cuello a la rosa
¿qué es la nada?
un montón de erizos en la caja de zapatos
planeando una revolución
tu risa eyaculando sobre otro
el sufrimiento chapoteando sobre mí
con ojos de niño travieso.

¿Cuál es la única sabiduría posible?
dímelo tú
mientras te penetras con cuatro dedos
y levitas en el orgasmo
hasta mi espalda
dímelo tú
mientras arrancas mis huesos
te alimentas de mi sangre
y me dejas muerto y castrado
                          [sin un último mensaje de carmín en el espejo]

Hoy nevó en Madrid, e imagine mi cadáver flotando
en la playa desierta de mi habitación.

Sonríe
se al menos honesta en eso.

Land Of Confusion by Disturbed on Grooveshark

sábado, 23 de febrero de 2013

La libertad dentro del poema.

Me agrada este estado de alcoholismo
donde los mendigos tienen reloj
y parece incluso
que me lo estoy pasando bien
me agrada luego vomitar estas letras
y que el texto misericordioso se corrija a si mismo
o me señale en rojo que algo falla
así es muy fácil
¿cómo lo harían antes?
una maquina de escribir ruidosa
papel
y al día siguiente las correcciones
no suena muy divertido.

La poesía
¿qué coño es la poesía?
nada importante
al alcance de todos
prosa poética
versos libres
sencillo
quien más quien menos
se edita un poemario
o aparece en el Bukowski Club y ladra sus versos
a un público entregado
a su propio ombligo.

Luego hay editoriales
pequeñas tiradas de doscientas, trescientas unidades
muchos amigos
y algún curioso
antologías digitales
(ahí participamos todos)
¿es necesario que mancillemos esa pulcritud vestal
de la página en blanco
con nuestras estúpidas homilías?

Quizás sí
quizás estamos cansados de todos esos magníficos poetas
que murieron hace ya un siglo
o dos.
quizás buscamos temas actuales, cercanos, sin lenguaje abstruso
con menos hojas de hierba, y más sexo, más política, más realidad social
más vomito, más 23 de febrero, más música
más coño y polla, más jodida pasión.

¿Aparte de Luis García Montero, se publica a alguien más en este país?
dónde están las grandes tiradas para David González
Karmelo C. Iribarren
Neorrabioso
(¿quién es Luna Miguel?)
y todos esos que participan en antologías de poesía alternativa
23 Pandoras
Heterogéneos
Hank Over (resaca)
Poesía en los bares.

Parece que solo Panero tiene derecho al malditismo
¿tenemos que encerrar a alguien más en el manicomio
para que lo escuchen?
Liddell lo consigue con el teatro
a duras penas.

O sea que sí,
no todos somos buenos
algunos ni siquiera nos acercamos
pero joder
no desprecies vuestra libertad
por favor
seguid escribiendo

Seguid

Seguid

Seguid

En la sección de poesía
de la Fnac
o de la Casa Del Libro
no hay nada mejor.

Eso os lo puedo asegurar.

My Violent Heart by Nine Inch Nails on Grooveshark

domingo, 27 de enero de 2013

Muescas.

Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis copas
segunda botella
estoy pensando en las cosas normales, ya sabéis, el suicidio
con esa sinceridad de las entradas escondidas
me siento culpable, oh, sí
por asesinar vuestros ojos con la mediocridad de mis palabras
por eso apunto el arma a mi sien
buscando un digno final en el eco sardónico del disparo
que por fin esparcirá mis sesos
formando un bonito mosaico de mierda en la pared.

Pero aparece el fantasma de ojos verdes
tropezando por el teclado.

Bajo el arma
pero la amarga melancolía de la soledad sigue ahí
agazapada
el insomnio, la terrible decepción que me consume y lleva a la misoginia
esa forma irreal de ver el mundo
como si fuera un Show De Truman canallesco y estúpido
no sé nada
¿alguien sabe realmente algo?
¿cómo continuar cuando todo parece tan terrible
fútil
y hermoso a la vez?

Surge el impulso, ¿podéis dejar de leer?
me gustaría estar a solas con mi musa, rendirle un pequeño tributo
porque antes no me sentía así, y cada vez resulta más difícil recordar...
                                                                                                [¿cómo es ella?]
ella es una fisura en el tiempo que me permite volver a ser romántico
                                                                                                [esa mezcla de ignorancia, candidez e idealismo]
ella baila en el alfeizar y me tatúa un pájaro azul cada vez que me besa en la comisura del labio
ella es una bofetada, una falda corta y airada, una imperfecta veleidad
ella es música, un saxofón, un piano, una letra de puntos suspensivos
ella es un abrigo rojo una noche de lluvia sin paraguas
ella es una niña que juega a ser adulta de gesto altivo
ella es una llamada de madrugada cuando me siento solo
                                                                                        [cuando necesito que creas en mí aunque yo no lo haga]
ella es una caricia en la nunca, una mirada que necesita el silencio
ella es el fuego cantando entre los arboles de papel de un poema
ella es una rayuela que, desde mi tejado, parece un rostro de tiza sonriente.

Ella es todo eso y más.

Por eso hiere saber
que nunca estuve a la altura
no existe Rorschach
tampoco Mario
solo un montón de años apilados sin mérito alguno
intentando esconderse en una fosa común
sin atreverse a pedir antes
perdón por su traición.

Everybody Knows by Leonard Cohen on Grooveshark

viernes, 30 de noviembre de 2012

Eras una puta. Y quizás yo también.

Estoy borracho. El insomnio. La vida. El miedo. Miro por la ventana, un grupo de personas rezan ante su becerro de oro, un cajero, con las manos en alto gritan “Señor, perdónanos, danos tu absolución” Voy al baño a vomitar. La locura campa a sus anchas. Madrid es una porqueriza.

Me preguntas si es domingo. No, no lo es. Es un jueves maligno y vulgar. Suena mi teléfono. Te doy una excusa y me encierro en el baño. El vino funde dos besos, nuestras palabras follan en esa liturgia llamada amor platónico.

Pero todo termina, siempre, de forma desagradable o imperfecta, solo es cuestión de tiempo.

Salgo, vuelvo al dormitorio. Me miras fijamente: ¿tienes algo de ternura que prestarme? Tu voz suena como un condón roto, como un médico demasiado amable al darte los resultados, como un cuerpo desconectándose tras un accidente. Y así, tal cual, como Judy Garland siguiendo el camino de baldosas amarillas, desapareces de mi vida. Un portazo nihilista. Musa demente, funambulista de la soledad, arqueo imposible, zozobra enhiesta.

¿Por qué hace tanto ruido ese reloj parado?

Abro otra botella de vino. La despótica nostalgia me hace recordarte desnuda, atada, abierta sobre la cama, como la más perfecta, inmoral y bella obra de arte que jamás hubiera existido. Tus pechos eran ebriedad y miel, necesitaba romperme contra ti con avidez de masoquista suicida, Ophelia perfecta, escarcha de mis sueños, tu olor era un viento hambriento que me poblaba y hería.

Empieza a llover. Me siento culpable, flor de plástico, un charquito de semen donde se refleja la luna, danza macabra sobre lago helado. Me masturbo violentamente, aprieto demasiado, duele, pero necesito sentir algo, lo que sea, cualquier cosa con tal de sentirme vivo.

Eras una puta. Y quizás yo también.

Hearing Damage by Thom Yorke on Grooveshark

miércoles, 31 de octubre de 2012

Un cerebro cae desde un quinto piso y forma la huella dactilar de la polla de Dios en el asfalto.

El día no demasiado bien
demasiadas horas asesinadas
no había nada de.

Y duelen las palabras
las limitaciones
los muros
las taras.

Como un accidente de tráfico prospectivo en el que disimulas tu falta de autoestima apretando con fuerza el acelerador.

Y todo sigue su curso
los platos sucios llenos de canas y cucarachas
los melocotones chillando
los gatitos muriendo ahogados ante el jolgorio de los niños
la araña jugando con la mosca
todos unidos por el prepucio de la existencia
por el horror de unos ojos de cartón
reptando por las hendiduras de la mente.

Frío. Lluvia. Un par de botellas de vino. Y una cerveza.

Me siento solo, desprotegido
encenagado por la pútrida y noctívaga luz del monitor
masturbándome con cómicas ensoñaciones de nada
ridículo ante la descarnada realidad,
ante la tosquedad lírica de esa imagen perfecta
de tu boca, tu piel, tu coño...

Cierro los ojos,
carne podrida incapaz de lamentarse por las malas decisiones
el amor, esa cosa patética
pero, ¿y si fuera diferente?
una promesa que dure más de cinco segundos
un te quiero en el momento adecuado
una mano que no desafine cuando busque la caricia
algo más que mi semen recorriendo tu garganta,
muriendo sin memoria en tu estómago.

En ese momento, al otro lado de la ciudad,
un cerebro salta desde un quinto piso y forma en el asfalto la huella dactilar de la polla de Dios.

Así suele terminar todo.

Una mattina by Ludovico Einaudi on Grooveshark

viernes, 28 de septiembre de 2012

La vida es un techo de once vigas.

Son las cuatro de la mañana. Insomnio. Hace frío. Llueve. Me gusta. La carencia de respeto hacía mi propia salud me empuja a salir a comprar unos cigarros a la gasolinera. No fumo, pero la idea de un cigarro consumiéndose lentamente, iluminando la habitación mientas suenan voces de gente muerta es irresistible. Llueve cada vez más fuerte pero el alcohol, el sueño aplazado, la soledad, la ingratitud sempiterna del teclado me transporta al limbo de la extenuante mediocridad del que no tiene nada que decir y demasiado tiempo para pensar.

Me gusta las subdivisiones, eres mía si te gusta mojarte bajo la lluvia antes que abrir el paraguas, si te gusta coger una botella de vino y dar una vuelta por el cementerio mientras se estrena el otoño. Quiero vivir, y lo hago a través de tu irrealidad pasional.

Todos guardamos monstruos dentro de. El mío abarca toda la habitación, como un virus, un tumor, un cáncer. La mutilación no es una opción, sería como quebrar un espejo. El camión de la basura sucede, y su ruido es la homilía de mi decadencia. Pero no, mañana empezará mi jornada laboral hasta la madrugada y no quiero legar para los siguientes tres días una entrada decadente, también me aburren. Podríamos decir que la metáfora de todo esto es que a veces entro en la ducha pensando en el suicidio y termino masturbándome.

Cosas interesantes del día de hoy. He terminado la segunda temporada de “Breaking Bad” Está muy bien. Me gustan los drogadictos. Me gustan las sorpresas. Me gusta el protagonista. Todo lento, y lento, y lento. Pero me agrada.

También me gusta el post de Marina, muchacha que acumula karma negativo por no comentarme. Hoy empieza la novena temporada de “Anatomía de Grey”, es una serie infumable pero también nacen flores en el estiércol, y en algún episodio se filtra algún diálogo o situación sorpresiva. Hoy la comparaba con los comics, soy un lector compulsivo de comics desde los ocho años. Quiero decir, ¿qué cojones me va a sorprender ahora de las historias de Batman, Superman, X-Men, etcétera? Nada. Pero estoy encariñado. Me gusta esa rutina mensual. Ojalá todos protegiéramos la rutina del amor. Me refiero a veinte años de tu vida dejando un post-it en la mesita de noche, dando un beso de buenas días por cariño y no por inercia, que cada vez que te suceda algo bueno, o malo, el primer impulso sea llamarle. Todo se pierde. La vida es demasiado larga y llena de vicisitudes. El amor es, simplemente, implicarte en los detalles. Si tienes dudas al respecto, observa.

Vivo en un pueblo del extrarradio de Madrid. Zona alta. Muchos parques. Gobernado por el PP. Tragedia. Otro momento destacable del día ha sido ir a dar en una de esas zonas verdes de comer a los patos. Con mi ex. Hay pocos hombres que estén a su altura, yo desde luego no soy uno de ellos. En cualquier caso es relajante. Debo añadir que hay plaga de conejos enanos, llevan sobreviviendo al invierno y a las redadas del ayuntamiento más de tres años. Es real.

Cambiando de tema mi economía es parecida a la de España, gasto más de lo que recaudo. Odio trabajar. Odio trabajar. Odio trabajar. Me gusta el ajedrez. De hecho ahora, mientras escribo, estoy perdiendo una partida contra la maquina en nivel cinco. Lo cual quiere decir que, básicamente, soy un fracasado en cualquier actividad que practico.

Y aquí, ante el jaque mate inminente, la habitación iluminada débilmente por el monitor y el sinsentido, solo puedo brindar por ti, por llegar hasta aquí, por leerme, por apreciarme por lo que sabes o crees apreciar entre líneas, por darme una excusa para, no sé, ¿escribir? ¿Mentir? ¿Carecer?

En cualquier caso, gracias.

Dirty Diana by Michael Jackson on Grooveshark