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viernes, 2 de marzo de 2012

-"¿La búsqueda de Dios es absurda?" -“Lo es si todos morimos solos"

Es de noche ya sobre la loma norte del extrarradio. Mi vecina sexagenaria sigue viendo la vida pasar desde su ventana, como un inmisericorde pájaro azul, con los ojos llenos de sueños rotos, agujeros negros de asco y odio. A veces se apodera de mí un sentimiento de rechazo, tengo ganas de salir y gritarle “No estás muerta, aun tienes tiempo” Pero si no puedo hacer nada por mí, ¿qué extraña soberbia me impulsa a pensar que puedo hacer algo por ella?

A veces me imagino en su entierro, dándole a sus hijos el pésame mientras reconozco entre lágrimas que era importante para mí. Nunca hemos cruzado una palabra, aparte de los convencionalismos vecinales, pero forma parte de mi paisaje.


En fin, todos acabaremos muertos. Pura matemática, nada nuevo. Sólo queda decidir como trasegar con la espera. Santifico ese aplazamiento con un vino rancio y poco burgués. Casi tengo decidido cual es el mes más propicio para tomar la iniciativa cuando interrumpe mis meditaciones el grosero ruido del móvil.

Carla: Tú, hijo de puta, estoy harta de tus borracheras, desisto, ya tuve bastante con mi padre.
Rorschach: Vamos, por favor, no es para tanto. Ven un rato, te leeré algo. Estoy ocupado con un libro precioso pero triste. Sólo tienes que evitar los prejuicios, como emocionarte con una película sin saber que es de Isabel Coixet.
Carla: ¿No entiendes nada? Eres el hombre Sin: sin ambición, sin talento, sin oportunidades. Sólo sabes hablar, hablar, y hablar. Prefieres hablar a joder, prefieres beber a joder. Tengo mis necesidades, ¡Qué te jodan!
Cuelga.

El amor es así, sufrimiento, felicidad, miedo. Un terrible dolor de huevos. Como masturbarte con un jarrón de cristal, nunca sabes cuándo va a romperse y destrozarte el pene. Pero mientras tanto es un placer sórdido, nadie apaga la luz.

Bebo directamente de la botella. A su salud. Seguro que encuentra a un triunfador que le dé su ración de polla inmortal. Se lo merece, colecciona Barbies, alguien así, que no ha salido de su más tierna infancia pero sabe chuparla durante más de diez minutos, se merece la felicidad. Brindo por ese primer mes maravilloso, hasta que revele su naturaleza de arpía y comience el infierno para los dos.

Cojo otro libro, es de una mujer de Valencia. Prosa estancada, comida de perros. Parece una divorciada con ganas de recuperar lo irrecuperable. El tiempo perdido solo es capaz de sublimarlo Proust, aunque lo haga de forma aburrida. No puedo tirarlo a la basura, es una imagen mental desagradable, se lo regalo a mi vecino con síndrome de Down. Asumo que lo utilizará para limpiarse el culo, consiguiendo dar a la literatura, por fin, un uso práctico.

Compruebo el correo sin emoción. No hay mensajes. Ninguna mujer quiere sacrificar su misterio conmigo. Diantres, un público inteligente. Aunque sé que ahí afuera, en algún lugar, existe Irene Adler. Por eso, cuando suena la canción equivocada, la melancolía abre sus fauces con saña: “Escribo sobre ti desde hace mucho, incluso antes de conocerte. Y si no te veo aquí, te veré en mis sueños....

De pronto aparece Bruce Willis disfrazado de conejo. Estas pequeñas epifanías representan una de las secuelas de la procrastinación del fin...

Bruce Willis Disfrazado De Conejo: “¡Yippy ka hey, hijo de puta!”
Rorschach: Um, ¿por qué llevas ese estúpido disfraz de conejo?
Bruce Willis: ¿Por qué llevas ese estúpido disfraz de hombre?
Rorschach: ¿Puedes dejarme seguir buscando fotos raras de sexo sucio que nunca –creo- practicaré?
Bruce Willis: “Y recordé aquel viejo chiste. El tipo va al psiquiatra y dice 'doctor, mi hermano está loco, cree que es una gallina' y el doctor responde 'pues ¿por qué no lo mete en un manicomio?' y el tipo le dice 'lo haría, pero necesito los huevos"pues eso es más o menos lo que pienso sobre las relaciones humanas ¿sabe? son totalmente irracionales, y locas, y absurdas; pero supongo que continuamos manteniéndolas porque la mayoría necesitamos los huevos.”
Rorschach: No por favor, no parafrasees a Woody Allen, háblame de Amelie, de Iñigo Montoya, incluso de Taxi Driver con su "You talkin' to me? You talkin' to me?" delante del espejo, pero no la fastidiemos antes de tiempo.
Bruce Willis: ¿Alguna vez has repasado todos los momentos con una persona una y otra vez buscando los primeros signos de que algo va mal? Sólo hay dos opciones: que es un ser humano malvado y desprovisto de emoción o que es un robot»
Rorschach: Tienes una obsesión por las películas románticas. Prefiero cosas tipo Gattaca: “Doce dedos, o uno, lo importante es cómo tocas…” Irene: “Esa pieza solo podía tocarse con doce…”
Bruce Willis: “Me encantó bailar contigo…” Fundido en negro.
Rorschach: Estás haciendo el idiota, la poesía en el cine son los silencios inteligentes.

Suena el móvil, quizá sea ella otra vez. Dejo que lo coja él, que reciba la bala por mí. Mientras tanto me desnudo, apago la luz y me meto en la cama. He sobrevivido a la metástasis de otro día. Victoria pírrica. Pero al menos puedo cerrar los ojos y poner banda sonora a los créditos.

Sometime Later by Alpha on Grooveshark

jueves, 1 de marzo de 2012

Corpo di moribonda è il corpo mio. Prendilo dunque. Io son già morta cosa!

Me dice que le gustaría follarse a Hitler. Asiento sin inmutarme, una mera provocación. No es nadie a quien tener en cuenta, ese cigarrillo que sostiene, manchado de carmín, tiene más humanidad que ella.

Sólo es una cara redonda donde sobresale un ápice de nariz y unos ojos llanos, simples, carentes de todo. Un sujetador cogido por un imperdible y un coño teñido de blanco, muerto y acribillado, importado directamente desde el infierno.

Una tristeza enferma donde la vida solo es comer, joder y cagar. Una búsqueda metafísica de carteras grandes y pollas inmortales.

Le chupo el labio superior, del coño, del alma, cadencia de golpes de cadera, risa de mutilados, dentro y fuera, una y otra vez, hundiéndome en sus genitales –asfixia erótica-, esparciendo mis cenizas en su culo, ese pozo de nostalgia que me deglute y desgarra. Hay una especie de talento torpe en todo esto, como el gusano de la manzana débilmente iluminado por la lámpara hecha con el escroto de su anterior amante.

Mi semen no busca Ítaca, solo es un globo lechoso estrellándose sin trascendencia en su cara. Descansamos.

Somos zánganos, moviéndonos por pura estupidez y miedo animal en este tañido-sueño. Decido abandonarla, es mejor la resaca (solo) que el manicomio (a su lado). Una vida simple y no demasiado dolorosa, donde pueda tapar las cosas malas con el ruido habitual de la rutina, masturbando mi cerebro con gente muerta, creyéndome un genio antes de caer, trasegando con la indiferencia de un febrero que ya no existe, pero que aun se retuerce como el rabo cortado de una lagartija muerta.

Y fin.

Maria Callas La Mamma Morta by Various Artists on Grooveshark

martes, 6 de septiembre de 2011

Me escribiste una carta para recordarme que me habías olvidado.

El puto concierto tenía la culpa. No era especialmente bueno, pero el cantante, que debía de estar tomando las mismas drogas que nosotros, arrastraba con su pasión a todo el público, disparando a matar contra mi sempiterna resignación y haciendo que olvidara que iba a cumplir treinta y cuatro. En ese momento no me preocupaba el infierno elegido, solo tenía ganas de tocarte, de follarte aquí mismo mientras las guitarras destilaban odio como espejo deformado del propio odio que sentía hacía mi mismo. Quizá solo era un producto indulgente de la falta de guerras propias o de empatía hacía la imagen del televisor.

Pero ahí estábamos los dos, sin enterarnos realmente de nada, viviendo la realidad de un presente que se deshacía como flecos quemados de neurosis, con un síndorme de Tourette provisional que nos impedía fijar nuestra atención en nada que no fuera físico, otra forma de suicidio más divertida, lo reconozco. Sin embargo la miraba y pensaba -puto cerebro-, que somos infalibles para elegir pareja, sobretodo cuando necesitamos a la persona equivocada. Porque es la adecuada para castigarnos, jodernos, humillarnos, y lo peor es que, a pesar de todo, seguimos colgados del limbo del amor porque creemos que es perfecta; supongo que yo también debo de ser subnormal.

O sea que fuimos a casa a castigarnos un poco más las venas, allí había más drogas, de esas que te dejan tan atontado que permites que te aten a la cama y te cabalguen. Miedo, sumisión, placer. Luego hay marcas en las muñecas, mordiscos a ras de hueso, pero no estas pensando en el puto kamasutra cuando follas, piensas en escupir en ese culo, rodearlo con tus pulgares y pulverizarlo con tu polla, y luego mantener el ritmo hacía su coño y su boca, a fin de cuentas de eso se trata: de actuar como animales, de eclosionar límites, de moverse, de poseer, de dejarse llevar, de abjurar y jurar amor mientras te llamo puta, de gritarte mi odio, de lacerarte, de jugar a ver quien jode más a quien, hasta que al final, con o sin ayuda, nos levantamos y seguimos nuestra vida como sino hubiera pasado nada importante.

Y es que no sucede nada importante, seguimos aquí, podemos coger la pistola y volarnos la tapa de los sesos y no cambiaría nada absolutamente. Familia, amigos, parejas y/o follamigas gimotearan brevemente, pero ¿están en nuestra cabeza cuando todo va languideciendo, sufren el fracaso cuando la polla no se te pone dura después de dos botellas, cuando vives como una mosca de fruta, poco y mal, alimentándote de podredumbre intelectual? No hablamos de un puto lapsus después de un día de resaca en un examen de matemáticas, hablamos de décadas de más, sin significado.

Decía Leonard Cohen que El amor verdadero no deja huellas, si tú y yo somos uno, se ha perdido en nuestros abrazos como estrellas contra el sol. Pero que esté bien expresado no implica que sea cierto, como me dice a menudo mi musa -escribes demasiada mierda edulcorada-, a lo que siempre respondo -es culpa tuya por llevar demasiada ropa.

Me duele el pene y no es por falta de santidad: llevo años sin hacer el amor. Aunque algunos me dicen que el amor es un articulo de lujo clasista, que no pierda el tiempo ahorrando y vaya a las rebajas.

Finding The Bomb by The Dust Brothers on Grooveshark

miércoles, 24 de agosto de 2011

Elemental, mi querido Rorschach

Habitación con olor a comida, sudor y animal muerto. Rorschach de pie en ropa interior gesticula ante el espejo, Erika tumbada en la cama fuma su desaliento entre las sabanas rancias. La única nota de color es un foulard azul enroscado en el cabecero junto al resto de ropa femenina.

Rorschach: Bueno Sherlock, ya sabes que te admiro ¿Qué piensas de todo esto?
Sherlock: El truco es una solución al 7% de cocaína. En cuanto a las mujeres, hazme caso: no merecen la pena, son –y perdona la pausa dramática me tengo que inyectar – un despropositito sin talento, no es misoginia, es que desconfío abiertamente de ellas. Quédate solo.
R: Intentaré hacerte caso, eres la persona más inteligente que conozco…
S: Elemental, mi querido Rorschach.
R: Tú nunca dijiste esa frase…
S: Hay que estar a la altura del mito, ¿Te preparo un chute…?

Erika: ¿Puedes dejar de hablar solo? Me pone nerviosa…
Rorschach: Tienes la molesta costumbre de interrumpirme. Ayer estaba hablando con Hemingway y estaba a punto de convencerle para que alejase la escopeta de su cabeza. Nos estábamos tuteando una vez llegado al acuerdo de que el Viejo y el Mar era una puta mierda sobrevalorada.
E: Tu mente esta muy dañada y aun no he encontrado ninguna excusa en tu biografía.

Rorschach pone la radio -suena algo de música clásica- tira la sabana al suelo y mira el cuerpo herido de Erika con una sonrisa.
R: Me encantan tus quemaduras, aun no me has dicho como fue el accidente, algo extraño seguro, solo tienes quemado el torso y parte del cuello, ni extremidades ni cara, únicamente tus amantes pueden disfrutan del espectáculo. Me encantan tus pechos, es como si hubieran apagado miles de cigarrillos en ellos y tu espalda es una región de tatuajes volcánicos.

Erika recoge la sabana y se vuelve a tapar.
E: Eres un puto loco, un acomplejado, casi diría que solo te gusto por mis cicatrices.
R: Tú eres la insegura, estamos en un mercado de carne, solo tienes que revolotear de madrugada en cualquier local y pedir tu ración de sexo, barra libre para tu vagina. Sin embargo yo te quiero, eso es más difícil de encontrar.
E: Sí, es una lastima que hables con gente muerta y que tu mayor aspiración sea seguir en esa mierda de empleo de horario nocturno.
R: No nos enfademos, llevamos solo tres días de relación, ¿Vemos alguna película, compramos algún libro, follamos?
E: No me gusta últimamente como me follas, buena banda sonora, intensos preliminares, pero luego me siento como tu hermana.
R: Me veo incapaz de hacerlo de otra forma la verdad, no sé si es porque te quiero o porque tengo algún episodio oscuro en mi infancia que me impide golpearte mientras te llamo puta.
E: ¡Oh Capitán! ¡Mi capitán! Nuestro espantoso viaje ha concluido… te voy a dejar por ese motivo, necesito violencia en la cama, necesito sodomización verbal, que alguien pierda el control sobre mi. Lo siento, era cuestión de tiempo.
R: Te comportas como una zorra pero ya estoy acostumbrado. Adelante, busca tu felicidad a pesar de mí.

Erika se viste con su conjunto de lencería rojo mortalmente atractivo. Ya esta fuera de mi alcance. Se despide. Adiós. Adiós…
La angustia sobrevuela la habitación, no podré olvidarla jamás, no podré superarlo nunca, cada pequeño detalle enquistado por la magia del amor en mi cerebro, convirtiendo cada fetiche en un altar. No importa si han sido tres días o treinta años, algo transcendental ha acontecido y merece mi respeto perpetuo.

R: Siento tus pies desnudos taconeando mis pensamientos, luz asperjada en el aguacero de mi cara, la nostalgia de tus manos convertida en sombras chinescas de un desamor encanecido…solo fuimos un momento de ternura, mentes farfullando sobre el orgasmo, camisas de manga larga ocultando el delirium tremens de una obsesión…fuimos como…como…

Desgraciadamente mis intestinos no entienden de poesía ni desgarros sentimentales y una violenta necesidad diarreica hace que doble las rodillas por los retorcijones. Me muevo rápidamente hacia el baño pero el destino tiene a bien de humillarme de nuevo: no hay papel higiénico. Mierda. Miro asustado la habitación ponderando las posibilidades, se acaba el tiempo. Pero allí, en ese rincón, la esperanza se viste de azul. Y con el hermoso foulard en las manos me dirijo al baño pensando en aquella chica del trabajo y cuanto costará emborracharla esta vez.

Just Like You Imagined by Nine Inch Nails on Grooveshark

martes, 26 de julio de 2011

Sorpresas en el cristal de color rojo muñeca…las ratas, como reglones torcidos, aligerando las páginas de su contenido afónico.

…estábamos hablando de vacíos emocionales que tratamos de llenar con obsesiones maquilladas de afecto, distraías mi apatía diciendo que preferías a Nietzsche antes que a Schopenhauer. A Bukowski le agradaba –como a mí- Schopenhauer, el espíritu antes que la forma. Todas sus mujeres le eran infieles, eran putas por compromiso, como un chorro de lejía abrasándote, como Alexei Ivanovich ante la ruleta, arañas tendiendo su telaraña invisible… ¿Qué quieres ser cuando seas mayor? Nada. Solo quiero rosas en botellas de vino rotas y, con mucha constancia, beber y esperar, beber y esperar, beber y esperar, beber y esperar, beber y esperar…

Y paseamos por Madrid, besos, un bocadillo de calamares, dos que se cruzan en una calle, juventud agostada, una herida cicatrizada que apenas deja una marca blanca estriada junto al pecho. Todo seguía adelante con esa convicción de las cosas sin sentido, buscando la jodida recompensa en las palabras, siendo el héroe de mi propia mierda, friccionando coños ficticios y culos muertos...desposeído, pero en calma, el amor como antesala -entreacto sexual, Bukowski inunda el texto, Él decía que algunas personas nunca enloquecen…que vida más horrible deben tener… ¿podemos estar de acuerdo?
Te dije que no sabía tratar a las mujeres más de diez minutos, un límite como otro cualquiera, no era un tipo duro...no suponía ningún peligro: nadie se había enamorado nunca de mí.

Me serviste un trago y me besaste la espalda mientras me pedías, acariciándome dulcemente los cojones, que te violara, que te tomase por la fuerza con cierta brutalidad, que gozase de tu impotencia. Esa predisposición femenina al masoquismo, ese tamiz judeocristiano que constriñe vuestras perversiones no me era desconocido, sin embargo admití cierto fraude en mis escritos. Pero tú, con una sonrisita inocente ribeteada en los labios, te arrodillaste y guiada por tu instinto de meretriz, me amaste con maestría, sabiendo -mi querida confidente-, que ese era mi punto débil, ese capaz junto a un par de copas, de expulsar los escrúpulos, el romanticismo y los miedos al presente.
Y así, sin más, mientras seguramente pensabas con quien te tocaba hacerlo el sábado, te viole contra las paredes de ese pequeño bajo de extrarradio que posees, pensando en otra, pensando en ti, con banda sonora de Amy que, como tantas otras cosas, no venía a cuento en ese momento, respirándonos con el oído, escanciando el vicio, salpicándonos con tus humedades...

...todo acontece cuando el demiurgo mueve imperceptiblemente su mano mientras duerme y esa sombra fugaz crea y diluye una existencia completa en apenas un par de párrafos…

Ley de la gravedad by Havalina on Grooveshark