El poema es el juguete roto de unos niños que ya se han hecho mayores
Un deicidio vulgar el lunes por la tarde
Un mago desnutrido que nos ayuda a maquillar de nuevo todos los abrazos
Es una caja de palabras que contiene un te quiero, dos te amo y tres lo siento
Y que también esconde caricias, orgasmos y miles de huidas
El poema es el momento de gloria del loco intentando hacer arder el corazón de las cosas
Cuestionando el deseo, enamorándose de los charcos que pisa
Anhelando el mordisco de luz de un faro muerto
Buscando rosas de luna y mariposas descalzas en los muros del cementerio
Amando a una musa de cristal
Con un corazón de lirios salvajes entre las piernas.
El poema son las explosiones de tu ropa interior
Tu cuerpo de placer habitado donde el tiempo pierde siempre el equilibrio
Los celos de la rutina ante las cosas imposibles que sueñan las arrugas de tu cama
Los clavos en la madera privada de la nostalgia
El poema son mis manos ensoñándote
Dibujando versos que siempre dudan entre ser espejismo o espejo
El poema es un estertor de nieve cubriéndolo todo y tus ojos azules como única compañía
El poema es la palabra nosotros como única oportunidad de redención.
El poema, mi querida niña vaginaria
Corazoño delicioso
El poema eres tú
No me obligues a repetirlo y vuelve aquí
Mis sábanas te echan de menos.
Un deicidio vulgar el lunes por la tarde
Un mago desnutrido que nos ayuda a maquillar de nuevo todos los abrazos
Es una caja de palabras que contiene un te quiero, dos te amo y tres lo siento
Y que también esconde caricias, orgasmos y miles de huidas
El poema es el momento de gloria del loco intentando hacer arder el corazón de las cosas
Cuestionando el deseo, enamorándose de los charcos que pisa
Anhelando el mordisco de luz de un faro muerto
Buscando rosas de luna y mariposas descalzas en los muros del cementerio
Amando a una musa de cristal
Con un corazón de lirios salvajes entre las piernas.
El poema son las explosiones de tu ropa interior
Tu cuerpo de placer habitado donde el tiempo pierde siempre el equilibrio
Los celos de la rutina ante las cosas imposibles que sueñan las arrugas de tu cama
Los clavos en la madera privada de la nostalgia
El poema son mis manos ensoñándote
Dibujando versos que siempre dudan entre ser espejismo o espejo
El poema es un estertor de nieve cubriéndolo todo y tus ojos azules como única compañía
El poema es la palabra nosotros como única oportunidad de redención.
El poema, mi querida niña vaginaria
Corazoño delicioso
El poema eres tú
No me obligues a repetirlo y vuelve aquí
Mis sábanas te echan de menos.
Niña vaginaria...
ResponderEliminarY ella... echa de menos esas sábanas?
He ahí la joda...
Ella usa mis caricias como abono.
EliminarMis dedos se quedan afónicos
De soñar con el rocío ensortijado de su coño.
hermosas grietas para suicidarse.
ResponderEliminarA veces me comporto como si fuera el columpio en el árbol del ahorcado
EliminarUna mosca enamorada de la araña.
Besos.
Cuestionando el deseo...
ResponderEliminarLos celos de la rutina ante las cosas imposibles...
El poema es la palabra nosotros...
Mucho que decir en pocas palabras...me quedaría descifrando cada frase...
tanto tiempo leyéndote y hoy que tengo el día cruzado te comento...
es que tengo unas narices...
Besos
Bueno, ya sabes que escribir a veces se parece a hablar el idioma de los aeropuertos. Gracias por leerme, y comentarme a pesar del día ;)
EliminarUn beso.